?l alcalde, José López Orozco, en lo que se refiere a la Muralla, quiere ver, según sus propias palabras, «la botella media llena», es decir, con optimismo. Eso sí, el monumento, como cualquier otra pieza del patrimonio histórico, no estará a salvo de gamberradas mientras haya alguien dispuesto a llevarlas a cabo. López Orozco destacó el esfuerzo de vigilancia que hace el Ayuntamiento, que mantiene un servicio reglado de seguridad a cargo de agentes motorizados de la Policía Local. López Orozco afirmó que la Consellería de Cultura asumirá en el 2006 la reparación de las luminarias del adarve del monumento; sesenta de ellas fueron dañadas hace meses. El presidente de la corporación municipal declaró que el esfuerzo de la consellería, en convenio con el ministerio, permite acciones de consolidación de la Muralla y que aún está reciente la instalación, por iniciativa municipal, del alumbrado exterior y del adarve. Citó el acondicionamiento de tramos del futuro paseo interior. Orozco reconoció que no es posible prohibir los botellones en el adarve. Recordó que la comisión de Patrimonio de la FEMP, de la que es presidente, acaba de proponer una reforma del Código Penal, para que, según el importe de los desperfectos, se castiguen como delito, con pena de trabajo comunitario, los daños a monumentos.