«Mis nalgas y el tablero son el matrimonio mejor avenido»

Raquel González LUGO

LUGO

ÓSCAR CELA

Entrevista | Francisco Ibáñez

04 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?ace casi 50 años que apareció la primera historieta de dos de sus personajes más míticos, Mortadelo y Filemón, pero en el camino ha habido muchos más, como el Rompetechos, el botones Sacarino o Pepe Gotera y Otilio. Francisco Ibáñez, padre de todos ellos, siente predilección no por ellos sino por quienes los mantienen vivos generación tras generación, los lectores de cómic, que ayer se dieron cita en el Centro comercial de As Termas. -Pasa el tiempo y Mortadelo sigue estando presente en nuestras vidas -Me resulta entrañable esta sensación, hace no mucho en una feria del libro cuatro generaciones de una misma familia se acercaron a mí gracias a este personaje. Es maravilloso. Respeto al público lector, no me gusta hacerles esperar en actos como el de Lugo. Cuando veo a la gente haciendo cola pienso: «si pudiera los invitaba a todos a cenar», pero no es posible cumplir mi deseo -¿Es el mejor trabajo de su trayectoria artística? -Si hay un matrimonio bien avenido en el mundo ese es el de mis nalgas y el tablero, 50 años pegados el uno al otro y sin discusiones ni trifulcas, eso sí, algún bufido ha habido, como mucho. Me gustaría poder continuar con todos mis personajes pero el público demanda y decide y la mayor parte del trabajo va a parar a Mortadelo y Filemón, se lleva muchas horas y el trabajo con la actualidad. -Actualidad que está abriendo últimamente muchos frentes interesantes en cuanto a temas - Mortadelo de la Mancha , uno de los trabajos más recientes está inspirado en el acontecimiento del año, esa conmemoración de El Quijote , la prohibición de fumar o el carné por puntos son otras vías abiertas para las historias más recientes. -Lo habrá contado millones de veces pero, ¿cómo nació este dúo? -Podría decir que fueron meses, años de intenso trabajo...todo mentira, cuesta cinco minutos crear un personaje, 14 en un momento con la mano izquierda, lo malo es encontrar las situaciones que den forma al cómic. Por cierto, fue magnífico el paso de Mortadelo a la gran pantalla, cuando vi a los personajes reales pensé enseguida: «Pero si son ellos».