Vivenda entregó ayer en régimen de propiedad 89 de los 92 pisos, y los tres restantes serán alquilados debido a los reducidos ingresos de las familias solicitantes. Los precios de venta varían en función del nivel de renta de los solicitantes: la mayoría -77- abonarán el 50% del coste de la vivienda, siete pagarán el 60%, y ocho (que tienen ingresos más elevados), el 70% del coste. La consellería fija el precio medio de venta en 47.558 euros. Los pisos tienen una superficie hábil de entre 79 y 89 metros cuadrados, con dos y tres habitaciones, una plaza de garaje y un rocho. Dos de estas viviendas están preparadas para minusválidos y 32 son para menores de 35 años. Proyecto piloto Por su parte, el vicepresidente Quintana no pasó por alto la idea de que la Xunta pretende desarrollar en esta legislatura un proyecto piloto de ciudad para la igualdad, uno por provincia como mínimo.