Será juzgado hoy por presuntos delitos de calumnias a una jueza lucense Seixo cuestionó la capacidad mental de quien condenó a tres afiliados del sindicato
24 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?n año de cárcel y multas que suman los 7.200 euros es la pena a la que se enfrenta el secretario general de la CIG, Suso Seixo, que hoy será juzgado en la capital lucense como presunto autor de un delito de calumnias y dos de injurias. La acusación la ejerce el Ministerio Fiscal como consecuencia de una denuncia interpuesta, en febrero del año pasado, por parte del presidente del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. Seixo fue denunciado como consecuencia de las manifiestaciones efectuadas en el transcurso de una rueda de prensa en la que criticó a la jueza y a la fiscala que se ocuparon del caso de los sindicalistas de la CIG y otras personas que, en horas previas a una huelga general del mes de junio del año 2001, provocaron diversos incidentes en un pub de la calle Amor Meilán, cuando actuaban como piquetes. La condena a los tres imputados totalizó más de quince años. El juicio de hoy motivó la reacción de la CIG cuya ejecutiva confederal se reunió ayer y, posteriormente, hizo una declaración en la que expresó: «Non se está xulgando unicamente ao secretario xeral, senón a toda a Confederación Intersindical Galega, por manter un modelo de sindicalismo reivindicativo». Añade la ejecutiva que «é lexítimo cuestionar unha forma de aplicar a legalidade vixente, con maior ou menor contundencia, en función de a quen se esta xulgando». Capacidad mental Seixo, durante la rueda de prensa ofrecida en Lugo, en el mes de febrero del año pasado, cuestionó la capacidad mental de la jueza y la fiscala del caso. «Pola carga ideolóxica e a animadversión da xuiza e da fiscala, non están capacitadas mentalmente para xulgar con obxectividade e había que apartalas dos cargos que desempeñan», explicó el responsable de la CIG. Seixo recordó en dicha conferencia que los responsables del sindicato interpretaban que la sentencia judicial era un castigo «exemplarizante e de animadversión contra o movemento sindical». Precisó, además, que era un «atentado contra o estado de dereito, e que demostra que non somos todos iguais ante a lei». La petición del fiscal El fiscal considera que Suso Seixo es autor de un delito de calumnias por el que pide que le sea impuesto un año de prisión. También le imputa dos de injurias, por cada uno de los cuales reclama que le impongan diez meses a razón de 12 euros diarios. En caso de que la jueza estime que no existan calumnias, el fiscal pide que le impute un tercer delito de injurias. Para la vista de hoy fueron citados cinco testigos, entre ellas la jueza y la fiscala objeto de las supuestas calumnias.