El Museo Provincial repasa la historia del diseño a través de 40 piezas hechas en papel La colección incluye vestidos de Pertegaz, Dior, Saint Laurent, Verino, Balenciaga y Chanel, entre otros
06 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Una de las exposiciones estrella del 2005 del Museo Provincial se inauguró ayer coincidiendo con las fiestas de San Froilán. Se trata de La luz de la moda , una colección de 40 vestidos hechos en papel y recogidos de los principales modistos del siglo XX y en los modelos estéticos desde la época de los romanos hasta nuestros días. Roberto Comas y su equipo se encargaron de crear aquellos vestidos, peinados y complementos que han marcado una época a lo largo de los principales momentos de la historia. Así, el espectador podrá realizar un recorrido por la etapa medieval, el renacimiento italiano, el barro español y francés, la época Isabelina, el estilo Imperio y la restauración. La colección incluye un apartado especial para las creaciones de los modistos más destacados del siglo XX y los contemporáneos. Adecuando los gestos de los maniquíes a cada una de las décadas del pasado siglo, podemos ver vestidos de Christian Dior, Chanel, Yves Saint Laurent, Cristóbal Balenciaga, Pedro Pertegaz, Roberto Verino, Jesús del Pozo y Miyake, entre otros. El comisario de la exposición, Pedro Mansilla, destaca el valor artístico de las obras que se presentan, la dignificación del trabajo de los artesanos y la manera de acercarse a la moda sin prejuicios: «Hay que mirar esto como se mira un Tapies, porque nada merece a priori nada, es nuestra mirada la que hace cualquier cosa merecedora de todo». La exposición, que se podrá ver hasta el 20 de noviembre y con entrada gratuita, forma parte de un acuerdo entre el Museo Provincial, la Diputación de Lugo y el Museo de Arte Contemporánea de Unión Fenosa (Macuf). «Es un modelo de colaboración que nos permite economizar gastos y conseguir proyectos artísticos de un gran nivel y de interés para el público», señaló la directora del museo lucense, Encarna Lago. Una de las características de la exposición del Museo es la manera en cómo se integran los trajes en los diferentes espacios del centro. Así, y como contextualización, se distribuyen los vestidos de cada época por los mosaicos romanos, las salas Nelson Zúmel, el refectorio o la zona dedicada al arte sacro y religioso.