El colectivo gitano tiene serias dificultades para acceder a una vivienda, según los expertos El Concello garantizará al propietario del piso el abono de dos mensualidades
18 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El Concello lucense dio el visto bueno al convenio para que la empresa municipal de vivienda, Evislusa, colabore en el desarrollo del Programa de Vivenda en Alugamento, puesto en marcha por la concejalía de Benestar Social para el presente ejercicio. La empresa gestionará los alquileres de los pisos que integren la bolsa de viviendas que la concejalía pondrá a disposición de los destinatarios del programa. Este convenio coincide con la celebración de unas jornadas técnicas sobre la comunidad gitana, en la que pusieron de manifiesto las dificultades para que integrantes de este colectivo accedan a una vivenda en régimen de alquiler. Una de las ponentes, Patricia Bezunartea, instó a los asistentes, técnicos de las distintas administraciones, a denunciar las situaciones de discriminación que comprueben. La eliminación de los poblados de chabolas fue otro de los asuntos analizados. Antes de que se materialice la colaboración ratificada ayer a través del convenio, la concejala Carmen Basadre deberá promover la aprobación de las bases que regularán el alquiler de las viviendas del plan, que había sido presentado hace algunos meses. Los destinatarios serán personas mayores, desempleadas o emigrantes retornados que carezcan de recursos suficientes para pagar un alquiler normal, y que tampoco puedan cumplir tolas las exigencias que requieren los programas de alquiler de la Xunta o de otros organismos. El Concello se hará cargo del pago de una ayuda durante un tiempo, a la vez que garantizará a los propietarios el pago de hasta dos mensualidades. Estas ayudas no serán incompatibles con otras que puedan recibir los destinatarios del programa. El anuncio de este convenio coincide con la celebración de las jornadas organizados por la Fundación Secretariado Gitano, a las que asisten 50 técnicos de organismos públicos y privados que trabajan con esta población. Duran tres días y abordarán cuestiones como la cultura, la vivienda, el empleo, la educación y la intervención sociofamiliar. Está previsto que presenten experiencias llevadas a cabo en otros lugares.