Crónica | Robos en los locales de copas de Sarria El pasado fin de semana sustrajeron varios bolsos y una cazadora en los establecimientos de ocio. Hace un año que se producen hurtos los fines de semana
11 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Salir a la pista a mover el esqueleto o visitar el lavabo dejando el bolso sin vigilancia se ha convertido en un deporte de riesgo para las personas, mujeres casi en su totalidad, que salen de copas por la zona de la movida de Sarria. Los robos de bolsos se han convertido casi en algo constante los fines de semana y el último no fue una excepción. En esta ocasión los amantes de lo ajeno actuaron el pasado viernes y su botín al final de la noche ascendía a varios bolsos y una cazadora de piel. Aviso a navegantes El sábado no se produjo ninguna sustracción, en parte se supone que como consecuencia de que los cacos ya tenían los bolsillos repletos y no precisaban más dinero. Pero también por la visita de agentes del orden para pedir a los encargados de los locales que advirtieran a sus clientes del peligro. La profesionalidad de estos descuideros llega casi al nivel de Arsenio Lupín. Una vez desvalijados los bolsos, los arrojaron en un solar abandonado para que la Guardia Civil los encontrara y pudiera devolvérselos a sus dueños. El mal fue por tanto menor y evitaron a los perjudicados que tuvieran que pasar por el engorroso trámite de renovar toda su documentación y las tarjetas de crédito. Otro dato que revela lo duchos que están los cacos en la materia es su habilidad para cambiar el escenario del crimen. Siempre actúan en locales diferentes para no ofrecer una pista fiable a los agentes. La única norma que se puede decir que repiten invariablemente en sus actuaciones es que actúan en un sólo local por noche. También hay que decir que prácticamente todos los establecimientos de la villa han tenido el dudoso honor de recibir su visita. El día en el que suelen actuar también lo varían. Cuando se denunciaron los primeros hurtos solían producirse los sábados, pero en los últimos meses se decantaron por los viernes, posiblemente para contar ya con dinero desde el primer día de movida y así disfrutar del fin de semana prácticamente completo a costa del pecunio de los demás. Primeras denuncias Las primeras denuncias se produjeron hace aproximadamente un año y a partir de ahí se reproducían cada determinado tiempo. El periodo de tiempo que más permanecieron sin actuar, en lo que a locales de Sarria se refiere, no llegó a los dos meses. Las fuerzas del orden estrechan cada vez más el cerco sobre los posibles autores de los hurtos, lo que resulta evidente es que son una pequeña banda bien organizada y que conoce perfectamente la noche sarriana, y esperan obtener resultados en las próximas semanas. Mientras esto no se produce el único remedio es no soltar nunca el bolso ni la ropa. En la villa de Sarria estos fines de semana los hombres serán utilizados más que nunca por sus novias, esposas o amigas como objetos, concretamente como percheros de seguridad.