La sanción, que le será impuesta a petición del fiscal, es de 250 euros La próxima vez que se celebre la vista será conducida por la fuerza pública
17 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?or segunda vez en menos de un año tuvo que suspenderse el juicio a un padre que está acusado por el fiscal de agredir a su bebé de cuatro meses. De nuevo la causa fue la incomparecencia de la madre de la pequeña. En abril del año pasado la progenitora de la chiquilla tampoco se había presentado. En aquella ocasión había justificado que estaba enferma. Ayer, la fiscala que se encarga del caso, propuso a la titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Lugo que le impusiese una multa de 250 euros en caso de que no justificase de forma fehaciente las razones que le llevaron a no estar presente en el juicio de su hija. La propuesta de la fiscala será tenida en cuenta por la jueza. Además, la representante del ministerio público planteó que para la próxima vez, la mujer sea conducida a la fuerza por la policía o la Guardia Civil. Entiende la acusadora pública que su testimonio es vital para el desarrollo de la vista. El bebé supuestamente recibió una primera paliza de su padre que le provocó la rotura de la clavícula. Al acusado también le responsabilizan de haberla quemado en una mano y de fracturarle un brazo al tirarla contra un sofá. La fiscala responsabiliza a N.?G.?C., de un delito de maltrato habitual por el que solicita dos años de prisión y de tres delitos de lesiones por los que pide un total de siete años y medio. Le aplica agravantes como, por ejemplo, parentesco y alevosía. Las presuntas agresiones motivaron que la Xunta asumiese la custodia de la pequeña desde enero del año 2002.