DESDE EL ADARVE
30 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ESTAMOS viendo a los peregrinos malviviendo para encontrar una cama: madrugones y caminatas de noche; nervios que se desatan con los guardeses, rompiendo la paz del Camiño, etcétera, y no nos damos casi cuenta que un montón de visitantes portugueses han tomado el aparcamiento del recinto ferial lucense como lugar de plácida acampada, con sus grandes caravanas equipadas con antenas parabólicas, y con sus potentes Mercedes. Ya ven, Expolugo atrae a los extranjeros y no crean que con una promoción más axeitada no se llenaría de peregrinos del Camiño Primitivo, ávidos del reposo en la fresca hierba junto al Miño, o los acogedores pabellones, o los precios de hipermercado. Si es que nuestros gestores no están a lo que están (algunos parecen estar de vacaciones permanentemente). Por lo menos, ya sabemos que el ferial sirve para un certamen de caravaning .