La CIG cree que la Inspección de Trabajo debería de implicarse en la lucha contra el fraude en la contratación. Según Guillerme Rei, actualmente no están actuando de forma satisfactoria. «Hai -dijo- moitos malos hábitos das empresas nas contratacións que non se están a frear». La organización nacionalista propone una serie de medidas para atajar el problema del paro y de la contratación precaria. Además de las de carácter general como reducir la contratación laboral, a través de medidas como la inclusión de cláusulas en la negociación colectiva que suponga indemnizaciones para los trabajadores temporales al término de sus contratos y actuaciones de la Inspección de Trabajo, también recogen otras específicas. En el caso concreto de Lugo, Rei plantea equiparaciones salariales con otras provincias, reivindicaciones de infraestructuras básicas; denuncia de los contratos fraudulentes; cierre de ciclos productivos, especialmente en madera, piedra y alimentación, y una formación profesional adecuada a las demandas de las empresas. Baja natalidad Xosé Ferreiro apuntó que el paro y la precariedad están retrasando que los jóvenes tomen decisiones relativas a su futuro y especialmente relacionadas con la natalidad, en una provincia muy envejecida. Incide en la pérdida de poder de la clase trabajadora para reclamar sus derechos, por lo que se ve obligada a soportar jornadas abusivas, a cambio de salarios muy bajos. Destacó también que las malas condiciones laborales repercutirán en las pensiones de los actuales trabajadores activos, dado que las bases de cotización son bajas, con lo que no se reducirán las diferencias con otras provincias.