Colaboración y navegación

La Voz

LUGO

FOTOS: ÓSCAR CELA

Siempre se habló de la potencia naval de Lugo que ahora, nabos aparte, se hace realidad con la presencia en el Miño de un catamarán

12 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La gente quedó tan cansada que ayer esta hipotensa ciudad parecía haberse quedado sin pulso. Pese a ello, en la casa del Concello hubo actividad. A media mañana, el alcalde López Orozco recibió a la junta directiva de la confederación de asociaciones de padres (Fapacel), con su presidente, Manuel Gandoy , al frente, y con la concejala del área, Dolores Vieiro , como fedataria. Los representantes de los padres plantearon varias cuestiones en las que el organismo municipal puede intervenir, como nuevas actividades. En justa compensación se ofrecieron para colaborar con la institución local. Hace varias semanas la Diputación estaba estudiando la posibilidad de traer un catamarán para el Miño, para la zona de Los Robles. Según me contó un pajarito, había pros y contras, como las posibles molestias a los pescadores o a los piragüístas. Los pros son evidentes: poder navegar por uno de los bellos y próximos lugares del río. Puede que hayan pesado más los argumentos a favor, porque allí ya está atracado uno de los dos catamaranes históricos de los embalses del sur de la provincia. Es el Pelegrín I, que surcó las aguas del Guadalquivir en la exposición universal de Sevilla, posteriormente comprado por la Diputación (junto con el Pelegrín II) para el cañón del Sil. Si lo trajeron a Lugo para quedarse, que sea para bien. En el restaurante España están muy contentos y satisfechos porque Héctor López recibió en Baiona un diploma por el tercer puesto conseguido en el cuarto Campeonato Gallego de Cocineros Profesionales, celebrado hace algún tiempo en Culleredo. Para activar las papilas gustativas, menciono los platos con los que concurrió: lomo de lenguado con rivioli semilíquido de lentejas, vinagreta tibia de berberechos y emulsión de cachelo y trufa, y ternera salteada con bogavante, dulce de manzana, cristal de grelo y rissoto crujiente de queso de O Cebreiro, y ensalada en texturas. Buen provecho, desde luego. La Acea de Olga sigue siendo zona de expansión gastronómica. Juan Molano , un joven pero veterano profesional, decidió volar por libre y, con un socio, acaba de abrir en la avenida de Magoi A Escada, local en el que en lo tocante a platos combinados se pueden pedir por tipos, es decir, por ingredientes, a la carta total.