El patrimonio está en peligro

La Voz

LUGO

ÓSCAR CELA

La seis La fiscalía recurrirá la sentencia del juzgado de lo penal que absolvió a las tres personas acusadas de un presunto delito cometido en el edificio del viejo casino lugués

03 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

En los próximos días la fiscalía lucense presentará ante la Audiencia Provincial el recurso contra la sentencia de la titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Lugo, en relación con la controvertida remodelación del edificio del antiguo casino de la calle Conde Pallares. Las tres personas acusadas de un delito contra el patrimonio artístico fueron absueltas, como ayer se informó. Se trata Nathaly Ana Piñeiro Taboada , la administradora de dos entidades mercantiles que promovieron las obras; el arquitecto y ex concejal de urbanismo Luis Asorey Daviñ a y el arquitecto técnico encargado de la obra, Benito Villa Varel a. Fueron culpados, entre otras cosas, de destrozar el escudo del edificio al que, según el fiscal, le falta una pieza. La jueza estima que no, que el blasón está completo y que no sufrió daños. En la sentencia reconoce que algunos técnicos declararon que había desperfectos y que incluso le faltan elementos. Esta última matización, expresa, se produce a la vista de «fotografías de precisión más que dudosa, por la evidente dificultad de apreciación y el grado de subjetividad que la operación encierra en sí misma». Al margen de que, según estimó la jueza, no se produjo ningún hecho de relevancia penal, alguna de las tareas llevadas a cabo en el emblemático edificio tienen pinta de chapuza. Las fotografías exhibidas durante el juicio reflejaban que las piezas de más valor fueron tiradas en una finca. Quienes llevaron a cabo la retirada de los distintos elementos fueron criticados porque ni tan siquiera se preocuparon de marcarlos, ni fotografiarlos como sería recomendable y como se hizo en otras obras. El trabajo fue avalado por quienes deben velar, se supone, por la conservación del patrimonio. No es de extrañar que cualquier paisano cometa tropelías a la hora de realizar obras. En el último curso de la Xunta sobre protección del patrimonio alguno de los conferenciantes incidió en la necesidad de la concienciación social pero algo está fallando cuando parece que son los propios técnicos los menos preocupados. Incluso la propia Administración descuida el control de lo que se hace en inmuebles que, aún no estando protegidos, tienen un gran valor, sino para los técnicos, sí para la ciudadanía en general. Tampoco es de extrañar que las cosas se hicieran así en el edificio del viejo casino después de haber escuchado decir en el juicio, celebrado hace tres meses, al profesor Joaquín Fernández Madrid que «no sería una pérdida el escudo porque se podría reelaborar en base a las fotos» y que lo antiguo «tiene el valor que tiene». Con todo este panorama, menos mal que el escudo se salvó y luce en la fachada. Durante el juicio, el fiscal jefe de Lugo, Jesús Izaguirre , efectuó una negra premonición: «Hay muchos ojos que nos observan, incluso compañeros de los acusados que están a la espera de que hechos como éste, en el que se encajaron las piezas que hicieron falta, salgan gratis. A los acusados les importó muy poco lo que pasase con el edificio. Sólo contaban sus intereses económicos. Le auguro poco futuro urbanístico a Lugo».