El ex ministro animó a los lucenses a huir de la insatisfacción y de la sensación de pesimismo Cree que el debate no es entre PP y PSOE sino entre una mayoría de españoles y las minorías
03 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?Hemos sabido combatir a ETA y estamos ganando la batalla al terrorismo», señaló ayer en Lugo Jaime Mayor Oreja, portavoz del grupo parlamentario del PP en el País Vasco, recordando que «no existe violencia callejera y ETA está más débil que nunca». El que fuera ministro del Interior se reunió en la Facultade de Administración de Empresas con alumnos y profesores, y con los candidatos lucenses del PP en estas elecciones. Ante ellos abogó por trabajar en pos de una mayoría de españoles que cohesionen el Estado, y no por lo que denominó «minorías que tratan de hacer una segunda transición». Incluso fue un poco más allá al decir que «el debate no es entre PP y PSOE sino entre una mayoría de españoles y unas minorías». En este sentido, considera que ETA, el PNV y ERC son el eje de un proyecto de ruptura que trata de sustituir el valor de la autonomía por el de la autodeterminación. «Todos los que ofrecen proyectos de ruptura deben aceptar que ETA siempre va a llevar el liderazgo», explicó Mayor Oreja, al tiempo que recordaba los casos del Pacto de Estella, la «tregua trampa» y ahora el caso de Carod Rovira. Sobre las acusaciones de que el PP está haciendo electoralismo con la lucha antiterrorista, el político vasco dijo que «ETA está todo el día presente en la sociedad española y hace mucho daño a España pero felicitamos a los cuerpos de seguridad del Estado porque está última, junto con la de Calatayud, ha sido una de las más brillantes y es un éxito para la democracia». El presidente del PP de Lugo, Xosé Manuel Barreiro, puso como ejemplo político a Mayor Oreja y éste mostró su admiración por Julio Padilla, a quien definió como «gran amigo». Al acto también asistieron Joaquín García Díez, Susana López, César Aja, Francisco Cacharro, Fernando Carlos Rodríguez o Luis Lamas. Ante los periodistas, Mayor Oreja no quiso entrar en la realidad socioeconómica de Lugo pero aseguró que «la insatisfacción, la sensación de pesimismo, es la tragedia de España. Lo peor es la sensación de agravio comparativo. Yo vengo de un país donde se ha querido cultivar la insatisfacción».