Arqueólogos de la Xunta y representantes de firmas que harán los estudios de mercado visitaron la ciudad Dispondrá de salas para exposiciones permanentes y temporales
04 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El futuro Parque Arqueolóxico do Mundo Romano de Lugo necesitará una parcela de 5.000 metros cuadrados ubicada en una zona próxima a alguna de las puertas de la muralla, y el edificio ocupará una superficie de 3.000 metros, según anunciaron ayer los técnicos de la Consellería de Cultura que visitaron la ciudad acompañando a los responsables de las dos empresas inglesas que realizarán los estudios de mercado y de viabilidad de los recursos culturales, previos a la construcción de las instalaciones. El lucense será el único netamente urbano de los cuatro parques que integrarán la Rede Galega do Patrimonio Arqueolóxico. De acuerdo con lo señalado por la jefa del servicio de Arqueoloxía, de la Dirección Xeral do Patrimonio Cultural, María Jesús Tallón, el presupuesto será de entre 4,2 y 4,8 millones de euros. La mitad de la inversión necesaria para la construcción de los cuatro parques gallegos será aportada por el Ministerio de Fomento y el resto lo financiará Cultura con fondos propios. El inmueble, que deberá estar en obras en un plazo de dos años, dispondrá de un área de 600 metros cuadrados dedicada a una exposición permanente, y otra de entre 300 y 400 para las temporales. También tendrá una biblioteca especializada, espacios propios para funcionar como centro de documentación y de investigación, así como una cafetería y locales para tiendas. En el exterior necesitará un amplio aparcamiento, con buenos accesos y adaptado también a los autocares, teniendo en cuenta que serán frecuentes las visitas de estudiantes y de grupos. Sin ubicación Tanto la mencionada técnica como el delegado de Cultura, Antonio Calvo, afirmaron que ayer se limitaron a recorrer la ciudad para que los expertos ingleses tuviesen una primera visión de ella, pero aún no hay nada concreto con respecto a la ubicación. Según indicó el representante de la consellería en Lugo, la zona dentro de la Muralla está casi descartada debido al coste que tendría el solar, que deberá ser previamente de titularidad pública. Con respecto a la parte de O Carme comprendida entre las dos rondas, que está en proceso de modificación urbanística, Antonio Calvo puntualizó que la mayor parte de los terrenos también son privados y cuestionó que esté al alcance del Concello la adquisición. Sin embargo, dijo que es un buen momento para buscar otras soluciones, como una permuta, compensando a los afectados con edificabilidad en otras zonas, sistema que ya fue aplicado en Lugo en otras ocasiones. Hasta que determinen el emplazamiento no podrán encargar el proyecto. La jefa del Servicio de Arqueología de la Xunta justificó la elección de las dos empresas inglesas para la elaboración de los estudios previos por la experiencia que tienen en este campo. Según anunciaron los representantes de ambas firmas, Locum y Lord, trabajarán basándose en ejemplos comparables ya existentes en Europa. Los estudios de mercado se refieren al número de visitantes y a sus características, así como al tamaño y capacidad, con el fin de hacer más accesibles los contenidos, pero estos dependerán directamente de las decisiones de los arqueólogos. Además de los ya citados, en la comitiva también figuraban Andoni Nicolau, director del Museo de Barcelona; Federico Garrido, subdirector del Instituto de Conservación de Bens Culturais; Seán Young y María Fernández, de Locum, y Peter Chowne, de Lord.