Crónica | Nuevo juicio a los polémicos hermanos de A Pobra de San Xiao Aceptaron un año de prisión por un delito de atentado y anunciaron a la decena de periodistas que acudieron a la vista que sólo harían declaraciones a cambio de dinero
25 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?os Dalton volvieron a librarse ayer de ir a la cárcel. Esa fue la principal preocupación exhibida por Emilio Rivas García en el transcurso del juicio celebrado ayer en el Juzgado de lo Penal número 1. Incluso llegó a preguntarle a la jueza si tenía que ingresar en la prisión pero ésta le respondió que esa cuestión debería tratarla con su abogada. Los polémicos hermanos de A Pobra de San Xiao se presentaron, con tiempo suficiente, para ser juzgados por un delito de atentado y una falta de lesiones. En este caso no habían bebido y, además, acudieron bien aseados. Su aspecto nada tenía que ver con el de las primeras fotos publicadas por La Voz hace quince días, en las que aparecían sucios y con barba de muchos días. Parece que se dieron cuenta de que la imagen también cuenta. Emilio vestía pantalón vaquero de la marca Pedro Morago. Lástima que tuviese dos tremendos agujeros en una de las perneras. Además, llevaba corbata y camisa azul. Su hermano Bernardino presentaba un aspecto más informal, con camiseta y un collar. Ambos dialogaron bastante tiempo con sus abogadas, quienes les plantearon la posibilidad de llegar a un entendimiento con la fiscal del caso para que rebajase la pena que solicitaba inicialmente, dos años de prisión y cuatro fines de semana de arresto. Los Dalton temen a la cárcel porque, entre otras cosas, no tendrían quien se ocupase de su anciana madre. Finalmente, lograron su objetivo. Al aceptar un año de prisión y, al no contabilizarles los antecedentes en esta causa, se libraban de tener que que trasladar su residencia a Bonxe. La presencia de ambos en el juzgado movilizó a casi una decena de periodistas que buscaron declaraciones de los polémicos personajes. Para no andar con rodeos, éstos explicaron por gestos que sólo hablarían a cambio de dinero. Los hechos que les llevaron ayer al banquillo de acusados del juzgado lucense, sucedieron a las siete y cuarto de la mañana del 28 de marzo del año 2002. Entonces se habían presentaron en la sede de la Policía Local lucense dando gritos. Dos agentes les llamaron la atención y uno de ellos fue empujado y tirado al suelo. Resultó lesionado y con el uniforme roto. Los Dalton tendrán que pagarle 180 euros en concepto de indemnización .