Entrevista | Félix Bravo Desde hace una década utiliza exclusivamente la paleta incluso para feflejar el cielo, abandonando un realismo con el que no estaba a gusto
02 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Félix Bravo pintor asturiano que por haber nacido en Grandas de Salime se considera medio gallego, expone hasta el día 30 en el Gran Hotel Lugo 27 óleos en los que predominan las marinas y los paisajes rurales. Participó en concursos nacionales y en otros celebrados en ciudades como Bruselas, París y Nueva York y considera que a medida que fue haciendo un currículo y profesionalizándose, se le fueron abriendo las puertas de las galerías más importantes, incluidas las de Galicia, salvo en su Asturias natal. -Fauvismo, expresionismo e ingenuidad son los términos más repetidos en las críticas que le publicaron, ¿está de acuerdo? -Los críticos coinciden en esos calificativos por los colores y la fuerza de mis obras, aunque yo me limito a hacer lo que me gusta y creo que conseguí un sello personal que me identifica. Según me dijeron, creo que soy el único que pinto el cielo a la paleta. Para ser profesional hay que conseguir un estilo propio. -¿Cómo fue su trayectoria? -Desde muy niño me gustaba dibujar y pintar. Empecé con la acuarela, luego pasé al óleo con pincel y desde hace diez años utilizo la paleta. Tuve una época realista pero no me encontraba a gusto con lo que hacía; ahora me gusta todos los temas y me considero plenamente identificado con lo que hago. Es una pintura rápida y limpia, con trazos que no tienen marcha atrás. Además del colorido, a la gente le impacta el brillo que consigo. -En la pintura, el mar sigue siendo exclusivamente idílico, a pesar de los desastres que le afectan. -El mar transmite relax a la gente, pero también podría ser también objetivo artístico el mar turbio.