El alcalde se comprometió en una reunión ante 300 personas El pleno de Becerreá del día 3 se pronunciará sobre la planta termodestructora
30 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Ante unas trescientas personas se comprometió el alcalde de Becerreá, el popular Antonio Fernández Pombo, a respetar la opinión vecinal sobre el rechazo a la implantación de una planta termodestructura de residuos sanitarios en terrenos de la parroquia de Furco. La reunión en la que también se dieron cita los regidores de Pedrafita, As Nogais, Baralla y otros, además de concejales de la oposición como Bao Abelleira (BNG) y Manuel Martínez (PSOE), se celebró anteayer en el bar Eslavín, convocada por una comisión de vecinos de Becerreá. Los encargados de hablar sobre el funcionamiento y las consecuencias de la planta fueron los miembros de Adega, López Vispo y el médico Luis Díaz. También intervinieron Francisca Cruz y Pepa Cruz, de la farmacia Rosón, quienes, al igual que el resto de ponentes, lamentaron que el Concello no ofrezca más información sobre las gestiones realizadas para la instalación de esta planta. La comisión vecinal informó de que está previsto que esta semana un geólogo visite el municipio para analizar los terrenos donde podría ubicarse este centro. Última palabra La última palabra acerca de este asunto se tomará en el pleno que se celebrará el día 3, a las nueve de la mañana. En esta sesión, la corporación decidirá si está dispuesta o no a aprobar la adjudicación definitiva del contrato de préstamo a largo plazo para financiar la inversión de la compra de los terrenos que necesita la planta. La comisión vecinal pide a los becerrenses que asistan al pleno.