SUCEDIÓ EN 1978
27 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Era la segunda visita de Giscard a la España posterior a la muerte de Franco. La primera fue a los pocos días de la proclamación de don Juan Carlos como rey. Le acompañó entonces el presidente alemán y fue una especie de espaldarazo de la vieja Europa a la España que nacía a la democracia. Ahora lo hacía a un país que ya había celebrado unas elecciones democráticas y acababa de aprobar un proyecto de Constitución, fruto de un amplio consenso. Giscard, con su grandeur a cuestas, se las daba de padrino tutelar de la transición hispana. Ofrecía dos caras: la una era amable y ceremoniosa, pero la otra resultaba agria y precavida, pues los terroristas de ETA seguían considerando a Francia tierra de acogida y los agricultores y los pescadores franceses veían en nuestro país a un peligroso competidor en la nueva Comunidad Europea, boicoteando en cuanto podían nuestros productos. Esta visita de finales de junio de 1978 fue más amplia que la primera, pues el presidente galo iba a visitar varias ciudades, entre ellas Santiago y Ferrol. Respecto a Compostela, Giscard reveló que era uno de los símbolos de Europa, capaz de entroncar con las culturas de todas las épocas.