Primer día como alcalde

Ana F. Cuba VIVEIRO

LUGO

Crónica | Melchor Roel (PSOE) estrenó ayer despacho en Viveiro La avalancha de llamadas telefónicas y visitas a la alcaldía continuó en la calle, con saludos, abrazos y felicitaciones con un entusiasmo inusitado en la ciudad del Landro

16 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El teléfono de casa de Melchor Roel sonó el domingo, de madrugada. Eran algunos de sus amigos latinoamericanos que habían conocido su investidura como alcalde de Viveiro a través de la página web de este periódico. Varios colegas de Buenos Aires, Montevideo y Brasil se han puesto en contacto con él para felicitarle, por una victoria que consideran también les pertenece un poquito. La avalancha de saludos y parabienes prosiguió ayer, desde las 8 de la mañana hasta la noche, de manera casi ininterrumpida. Y es que la primera jornada de Melchor Roel como alcalde de Viveiro duró más de trece horas, casi como si tuviese que justificar la dedicación exclusiva. Primera reunión, a las 8 «Fue con la secretaria, para ponernos al día. Con el primer teniente de alcalde (y socio del ejecutivo, el nacionalista Francisco Luis Rodríguez Guerreiro), a las 8.15. Y con otros funcionarios para temas de firmas. La colaboración ha sido total. Como todavía no hemos elegido a la secretaria o secretario, pues una trabajadora temporal se hizo cargo del teléfono, para poner orden en las llamadas». Entretanto, vuelve a sonar y sonríe. Sorprende un poco la prisa con que decenas de vecinos y representantes de colectivos han querido entrevistarse con el flamante regidor. Y es que ninguna visita -asociación de comerciantes (Aciam), comisión de fiestas de Celeiro, la directora del centro de mayores de Caixa Galicia, responsables de asociaciones, empresarios con deudas no reconocidas por el Ayuntamiento, etcétera- fue gratuita. «Querían ponerse en contacto conmigo y recordar temas que estaban pendientes, compromisos que existían de palabra». ¿Habrá autobús para tal viaje o aportación para cual evento festivo? A pocos ha podido responder «sí», pues la maltrecha economía municipal no permite grandes alardes, al menos hasta que se conozcan los detalles. Algunas cuestiones sí las resolvió, como la firma de las invitaciones a la procesión del Corpus Christi, en la entrevista mantenida con el párroco de la iglesia de Santa María. Más conversaciones. Con el interventor, con el sargento jefe de la Policía Municipal, Juan Manuel Escudero. Y alguna gestión en marcha, en torno a asuntos de gran calado: «He estado preparando una reunión con los redactores del Plan Xeral; con la Fundación Caixa Galicia para analizar el tema del geriátrico; con el Ministerio de Trabajo, por la subasta del edificio de la Sociedade de Obreiros; con empresas con dificultades para seguir trabajando por problemas de saneamiento integral». El trajín matinal en el despacho de la alcaldía no lo fue menos en los pasillos, donde se fueron concentrando decenas de personas (entre ellas, algunos de los contratados recién despedidos por el anterior equipo de gobierno), algunas dispuestas a quedarse allí hasta la eternidad por entrevistarse con el alcalde. «Sí he visto que hay que romper con esa dinámica de que la gente esté esperando -concluyó Roel-. Estableceremos un horario de atención al público, de 10.30 a 14.30, para poder trabajar de 8 a 10.30 en temas internos de carácter urgente». De lo contrario, más de uno creerá que César Aja jamás se ha marchado del despacho, pues era de todos conocido su hábito de recibir a todo el mundo, sin más orden que el que lograba imponer, no sin dificultades, su secretario particular. El recién incorporado alcalde hizo un brevísimo alto a media mañana para tomar café con sus compañeros Rafael Fernández Amor y José Luis Docampo. Su compañera ya estaba advertida. En casa, hoy (ayer), ni comer ni cenar. El almuerzo, tardío, a las 15.30, fue una nueva sesión de trabajo, con algunos de sus colaboradores. Inició la tarde cancelando una cita con sus compañeros de la federación de Comisiones Obreras. Y con los abrazos y las felicitaciones de los viandantes, que le aclaman con un entusiasmo inusitado en la ciudad. Felices nupcias «He recibido a una pareja, a la que tendré que casar el sábado, y a sus padres». La jornada vespertina fue algo menos ajetreada: la firma del decreto con los nobramientos de tenientes de alcalde y concejales; reunión con María Rebeca Fernández, delegada de Muller e Emprego; entrevistas, más teléfono. Y la asamblea de todos los lunes con la candidatura socialista, a las 9. Ni media hora para caminar. ¿Qué va a decir el médico? «Hay que romper con esa dinámica de que la gente esté esperando. Fijaremos un horario de atención al público, de 10.30 a 14.30» El regidor hizo un brevísimo alto a media mañana para tomar café con sus compañeros Rafael Fernández Amor y José Luis Docampo