«La experiencia vivida con el 'Mar Egeo' nos hace ser cautos»

José Miguel López LUGO

LUGO

CHECHU RÍO

Los trámites burocráticos provocaron que la instalación de la fábrica de Vitalmar se dilatase en el tiempo, pero ayer se dio un paso decisivo. Ya presentaron el proyecto a la Xunta y esperan obtener una subvención del 40%. Su experiencia es amplia a la hora de realizar inversiones, pero ahora sufren los temores que despertó el hundimiento del Prestige . -Una de las razones que nos trajeron a este idóneo emplazamiento fue que, en los últimos tiempos, se redujeron las capturas en las costas gallegas, mientras que aumentaron notablemente en la cornisa cantábrica y País Vasco. La inestabilidad es evidente en lo que a pescado azul se refiere, pero el mejillón tiene más continuidad. El alimento queda más cerca del lugar de manipulación y se deteriora menos. -¿Cómo reaccionaron tras el vertido del «Prestige»? -Ha generado gran incertidumbre. Nosotros tenemos la experiencia de lo sucedido con el Mar Egeo , que nos obligó a destruir más de seis millones de kilos de mejillones y se cerró la posibilidad de faenar durante dos años. El petrolero sigue hundido, y no sabemos qué pasará. Lo vivido con el Mar Egeo nos hace ser cautos. -¿Cuál es su producción y qué pretenden en Castro? -Ahora fileteamos sardina, jurel, verdel y lirio, y lo comercializamos fresco, ya que se trata de un producto con cinco días de caducidad. Queremos pasar a congelarlo para dedicarlo a la exportación. Para el pescado azul congelado hay mercados atractivos en Europa y el mejillón lo produciremos principalmente para España y luego para exportar. Técnicamente contaremos con maquinaria moderna e invertiremos 600.000 euros en una depuradora. -¿Qué producción esperan que tenga Vitalmar? -No tenemos suficiente para abastecer los cocederos y el centro de expedición. Pero esperamos alcanzar los seis millones de kilos de mejillones anuales y diez toneladas diarias de fileteado.