La política del tiempo

| BENIGNO LÁZARE |

LUGO

DESDE EL ADARVE

09 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

EL EQUIPO de gobierno está teniendo en el último tramo del mandato un aliado inesperado e impredecible: el tiempo. Primero fue durante el San Froilán, con un sol y unas excelentes temperaturas que ayudaron lo suyo para que la calle estuviese abarrotada en días clave. Ahora es la lluvia, o su ausencia, la que facilita que circular en coche por las varias zonas con calles levantadas no sea un caos. Ante la que se le podría venir encima, el equipo de gobierno se dedicó a dejar caer la sospecha de que Fomento estaba retrasando las obras de la ronda para que coincidiesen con la campaña electoral, afirmación nada extravagante, por otra parte, teniendo en cuenta cómo se las gasta Álvarez Cascos.Si sigue la racha para los gobernantes, seguro que mayo no comienza a marcear hasta el 26. También el tiempo parece hacer política y apuntarse al carro de quien está mandando.