?esde la extinta Yugoslavia llegó hace diez años Aleksa Strikovic, un hombre de 41 años desconocido para el gran público, pero reconocido en el ambiente ajedrecístico: no en vano ha adquirido la categoría de gran maestro, la máxima a la que se puede optar en el ajedrez. Tras cinco años en el Círculo de las Artes A, el máximo representante lucense en la Preferente Gallega, el ahora montenegrino Strikovic mantiene que este deporte es muy beneficioso para el desarrollar las capacidades de los más pequeños. -¿Sería positivo implantar el ajedrez como una asignatura más en los colegios? -Por su puesto, enseña a razonar, pensar, comunicarse y desarrollar la lógica; de hecho en casi todos los colegios ya existe como actividad extraescolar y en otros incluso es una asignatura optativa. -¿Por qué salen tantos grandes campeones de países del este como Rusia y la antigua Yugoslavia? -Porque en general la educación del deporte es distinta; allí somos mucho más competitivos, se lo toman mucho más en serio que en España; aquí los niños se apuntan a jugar al ajedrez para divertirse y allí, si vas para eso, te echan fuera a las primeras de cambio. No sé si es mejor o no, pero es diferente. -Por tradición se suele decir que la inteligencia es un factor importante en el ajedrez, pero estudios recientes niegan tal afirmación. -Influyen muchos factores, pero sin duda el talento, como en cualquier deporte de élite, es fundamental. Aunque lo ideal es cuando se junta el trabajo, la experiencia y el don natural para jugar, aunque hay que decir que para practicar el ajedrez no es imprescindible tener una inteligencia por encima de lo normal. -¿Cómo se llega a ser un gran maestro? -Evidentemente hay que tener talento, y no es prepotencia, pero hay que combinarlo con mucho trabajo, tener un repertorio muy sólido de aperturas y sobre todo, ganar muchas partidas contra rivales más fuertes que tú. -Se acaba convirtiendo casi en una forma de ver la vida. -La verdad es que soy un poco vago y yo nunca dediqué demasiado tiempo a esto, pero me gusta jugar y aprendí mucho con la práctica, que me parece muy importante. -¿Y se puede vivir del ajedrez? -Se puede, pero es bastante estresante porque nunca tienes un dinero fijo, es como si fueras a pescar, un día bien y otra mal; todavía no es una profesión reconocida; cuando me preguntan que hago digo que soy ajedrecista, y me responden: bien, pero ¿y en qué trabajas? (risas). -¿Son tan excéntricos los genios como se dice? -En Lugo, ¿hay algún excéntrico?