Las peticiones de Orozco a Fraga

LUGO

PRADERO

31 oct 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Las visitas del presidente gallego no han perdido ritmo ni expectación. Parece como si ya desde hace meses estuviese inaugurada extraoficialmente la precampaña electoral y cada minuto que pasa cuenta. Sobre todo para el que los pierde. No fue el caso en la visita que el titular de la Xunta, Manuel Fraga, realizó ayer a Bazar (Castro de Rei) y a la capital lucense. Cinco inauguraciones en menos de cuatro horas que obligaron a los políticos (de todos los colores) a pisar el acelerador y no perder la comitiva oficial, que despertó el interés de más de un transeúnte que caminaban por la calle Progreso a última hora de la tarde. Pero antes, el presidente participó en la entrega de títulos de la concentración parcelaria de Bazar (Castro de Rei). Más de medio millar de vecinos, el alcalde Arturo Pereiro y otras autoridades abarrotaron el local, en el que Fraga elogió la labor realizada en un concello modelo en avance del sector agroganadero. No quiso marcharse del centro cultural Rey-Stolle sin entregar casi noventa de los 557 títulos que corresponden a otros tantos propietarios que poseen actualmente un total de 1.123 fincas, cuando hace unos veinte años eran 3.572. La Xunta invirtió en esta actuación 1.540.584,49 euros, el 6,9% del total de la inversión realizada por el Gobierno gallego en Castro de Rei desde 1990. Los vecinos que le esperaban en la puerta, unos para saludar y otros para hacer peticiones, no tuvieron ocasión de saludarle. El tiempo apremia y la inauguración de una casa de turismo rural en Esperante (Lugo) obligó al presidente a vigilar su puntualidad. Desembarco de políticos La presencia de cargos políticos es claro síntoma de la proximidad a la ciudad. A la entrada de Casa de Pardo, que regentan María Amable Arias y su hija Mercedes Puente, le esperaban el alcalde de Lugo, José López Orozco; la conselleira de Familia, Manuela López Besteiro; las delegadas de Asuntos Sociais y Familia, y los delegados de Industria y Educación, además del presidente de la Asociación de Empresarios de la Hostelería y varios concejales del PP. Sólo el edil socialista Gómez Besteiro acompañaba a Orozco en la apertura de la vivienda, rehabilitada con fondos propios y 124.343,21 euros del plan Proder, gestionado por la Diputación. La comitiva del PSOE y BNG llegó a la inauguración de un nuevo centro de turismo rural, Casa de Baixo, que se suma en Santiago de Saa a los más de cien locales que han convertido a Lugo en la primera provincia gallega con mayor oferta en alojamientos. Los padres de la propietaria del lugar, Ana Castro, fueron los verdaderos homenajeados en un acto emotivo, aplaudido y muy concurrido por el vecindario. Fraga defendió el desarrollo del medio rural, destacó el valor que le confiere a este turismo el estar próximo a la muralla lucense y a una ruta de peregrinos, que espera sea un éxito que en el año 2004. Y como correspondería a cualquier alcalde que gobierna bajo las siglas del PP, en el discurso del regidor lucense, el socialista López Orozco, no faltaron elogios hacia la gestión del presidente Fraga. Tomó la palabra después de que lo hiciera el mandatario de la Diputación, Francisco Cacharro, que fue el único que acompañó al político vilalbés en todo su periplo. ¿Dónde está Cacharro? Por ello, fue su ausencia en el albergue de peregrinos la que sorprendió al presidente. «¿Y Cacharro? Habría que hacer aquí sitio». La incógnita se desveló pocos minutos después cuando apareció el presidente provincial y se fue la luz. Dos apagones casi continuos se registraron tras los discursos y antes de los pinchos. A Fraga no debió importarle mucho porque a las siete y media de la tarde había quedado con Concepción Teijeiro para presentar el último libro de la presidenta de Aspnais, Cenando con ..... Sólo hubo tiempo para que el regidor lucense solicitara la colaboración de la Xunta para promocionar el Camiño Primitivo y recordara la gestión del ex edil de Cultura en su empeño por conseguir esta obra. Ahora que Lugo tiene albergue con 44 plazas y múltiples servicios repartidos en 433,75 metros cuadrados, quizás sería el momento oportuno a puertas del Xacobeo 2004 para justificar una inversión de 300.000 euros. El presidente gallego apuntó la sugerencia de Orozco y se comprometió a estudiar la petición. Anunció que la previsión de su Gobierno es que el conjunto de la red de albergues y centros de acogida de romeros cubra «todo o espacio da hospitalidade da Galicia Xacobea» y recordó, tras una rápida recapitulación, que Lugo siempre fue un punto de referencia en la primera etapa de la historia de las peregrinaciones. No había tiempo para picar. Un atestado salón de plenos con amplia presencia femenina esperaba a Fraga en el Pazo de San Marcos. Vuelta la comitiva por la zona peatonal y muchos abrazos mientras la autora de la publicación firmaba autógrafos. Mucho glamur y más políticos, esta vez del PP. El vicesecretario Xosé Manuel Barreiro salió a saludar mientras Sánchez Carro seguía molesto por no ser invitado a la inauguración del albergue. Manuel Fraga y Conchita Teijeiro se confesaron en público el aprecio y cariño que sentían el uno por el otro, y la presidente de Aspnais aprovechó para alertar sobre la necesidad de ampliar la capacidad de la residencia. Después de que el presidente elogiara su belleza y elegancia, Teijeiro tuvo un especial recuerdo para el periodista fallecido Daniel Hortas, quien, al parecer, le envió una receta de cocina que incluyó en el último libro que acaba de publicar.