Atribuyen al vaciado de la atracción de la catarata el desplome de tierra en el parque -La estructura de un palco de la plaza Maior sufrió daños a causa del agua
14 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El concejal de Seguridad, el socialista Francisco Fernández Liñares, calcula que fueron entre 8 y 10 metros cúbicos de tierra los que cayeron de las cuestas del parque sobre la Segunda Ronda y los dos o tres coches que allí estaban estacionados cuando se produjo el desprendimiento, alrededor de las once y media de la noche del domingo. Para el gobierno local, después de que interviniesen los bomberos y la Policía Municipal, parece claro que el desprendimiento se debió al vaciado de la atracción acuática instalada en el ferial de San Froilán, la misma en la que se produjo un accidente en los primeros días de las fiestas. Los concejales nacionalistas Branca Rodríguez Pazos e Ignacio Rodríguez Eguíbar hicieron balance ayer del resultado de las fiestas. Al referirse al incidente en las cuestas del parque de Rosalía de Castro, indicaron que para el próximo año se intensificará el control técnico sobre las atracciones y, con respecto a la que con su vaciado se supone que pudo provocar el desprendimiento de tierras, destacaron que «haberá que telo en conta». También durante la pasada noche se hundió el techo del palco instalado bajo los negrillos de la plaza Maior. Todo indica que el peso del agua acumulada en el toldo fue superior a la capacidad de aguante de las columnas que la soportaban. El concejal popular Juan Méndez indicó que si este percance se hubiese producido antes podría haber provocado un serio disgusto; se alegró de que el accidente no tuviese consecuencias y apuntó que podría presentar una iniciativa en relación con el alquiler de los palcos. En cuanto al balance de las fiestas, Rodríguez Pazos y Eguíbar creen que la edición que acaba de concluir fue «moi exitosa», tanto por la calidad del programa, como por la participación y porque el tiempo se mostró benévolo en los días principales. Rodríguez Pazos resaltó el numeroso público que hubo en los actos más tradicionales y en las verbenas, cuya recuperación es ya un hecho, debido, en gran parte, a la calidad de las orquestas. Los dos ediles indicaron que aunque las fiestas las organiza de modo más directo el gobierno local, todo lo relacionado con ellas pasa por una comisión en la que están representados todos los grupos. Eguíbar estimó entre 2.000 y 2.500 la media de personas que pasaron cada día por los conciertos en el patio del antiguo Seminario -en Dover hubo alrededor de 4.800-, más de 2.000 por la plaza de Santa María y más de 1.000 por el Campo Castelo. El concejal de Cultura señaló que en alguno de los días principales no había plazas hoteleras en un radio de 30 kilómetros alrededor de Lugo. Agradeció el comportamiento modélico del público, algo que también hizo el alcalde, José López Orozco (PSOE), que cree que quedó demostrado que son «as mellores festas de Galicia».