La proliferación de setas habitualmente difíciles de encontrar contrasta con la escasez de las más populares Expertos del País Vasco se interesan por la abundancia de determinados hongos en la zona
11 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El cambio climático es algo más que un tema recurrente en los medios de comunicación. Quienes están en contacto con la naturaleza, por su trabajo o sus aficiones, saben bien que de un tiempo a esta parte es difícil establecer fronteras claras entre las estaciones del año. Y la micología no es una excepción. Especialistas como Fernando de la Peña hablan de profundos cambios que condicionan, cualitativa y cuantitativamente, la aparición de setas en el Val de Lemos. «El gran público percibe las consecuencias del cambio climático cuando se manifiesta en forma de desastres, pero otros lo observamos en el campo de una forma más sutil», explica el micólogo. Según su criterio, en los últimos tres años se ha producido una transformación que se traduce en la abundancia de setas muy raras y la escesez de las que más solían proliferar en el Val de Lemos. Fernando de la Peña ha constatado la aparición de numerosos ejemplares de Boletus regius en los bosques de la zona. Se trata de una seta habitualmente muy escasa que ahora -dice el experto- «es más abundante que los Boletus estivalis , más propios de aquí». Expertos de País Vasco, posiblemente la comunidad del Estado con más tradición micológica, han solicitado a Fernando de la Peña diapositivas tomadas en bosques de la comarca en las que aparecen decenas de ejemplares de Boletus regius formando corros. La proliferación de este último boletus , especie protegida en algunas zonas europeas, no es la única nota atípica de la temporada micológica. De laPeña ha observado una proliferación anormal de la forma blanca de la Amanita áspera , una especie sospechosa de toxicidad, y del Entoloma sinuatum , una seta tóxica que puede confundirse con la Lepista nebularis, muy apreciada en otras zonas de tradición micológica. Las rarezas no se acaban ahí. Fernando de la Peña cree que ha encontrado en esta zona lo que podría ser la primera referencia en España de un Boletellus rusellii, una seta originaria de América. Caso excepcional Sobre el Boletellus rusellii , explica el micólogo, «sólo existe una cita en Italia y de hace años». Está además por confirmar el hallazgo de otra variedad micológica escasísima como es el Boletus gabretae . Los caprichos del tiempo también permiten a los micólogos tropezar con bosques enteros de la Cystolepiota buknallii , una seta de tonalidad azulada que no solía proliferar hasta ahora. «Los micelios durmientes están ahí. Cada seta necesita un grado de temperatura, unas condiciones de humedad y unas determinadas horas de luz, y aparece cuando ella quiere», sostiene Fernando de la Peña, quien tiene claro que pese a todo el Val de Lemos sigue siendo un paraíso para el micólogo.