El catedrático Luis Montoro cree necesarios más efectivos al construirse nuevas carreteras La antigüedad de los coches y el uso del móvil también aumentan el número de accidentes
20 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Una de las posibles causas de que no se reduzca la siniestralidad en las carreteras es el bajo número de agentes de Tráfico que regulan la circulación. Al menos así lo indicó ayer Luis Montoro González, catedrático de Seguridad Vial de la Universidad de Valencia, que pronunció la primera conferencia en el Congreso Nacional de Educación Viaria, que se celebra desde ayer en las instalaciones del recinto ferial. Según Montoro, el número de agentes de la Guardia Civil que controlan el tráfico -que situó en torno a los 8.000- no ha variado en los últimos años pese al aumento de kilómetros de carreteras y el incremento del numero de vehículos matriculados en todo el estado. También criticó la deficiente señalización existente en algunos de los viales. Ésta no fue la única causa de siniestralidad citada por este investigador, que también se refirió a la antigüedad de los vehículos: «Más del 30% de los automóviles tienen más de 10 años. Además, si en Europa los propietarios suelen llevar los coches a revisión cada tres meses, en España esa media aumenta hasta los seis». Uso del móvil Luis Montoro, que también dirige el Instituto Universitario de Tráfico y Seguridad Viaria (uno de los centros pioneros en Europa en este campo), señaló que el uso del móvil lleva asociado un alto riesgo de provocar un accidente, al ser motivo de frecuentes distracciones. También señaló que hay muchos usuarios que desconocen sus vehículos. Citó a modo de ejemplo que si estos conductores se sientan a menos de 10 centímetros del dispositivo de airbag de su vehículo, en caso de accidente las consecuencias pueden ser mortales. Tras señalar que un informe de la Organización Mundial de la Salud sitúa a los accidentes de tráfico como el segundo problema más importante para la salud pública en los próximos 25 años (las enfermedades mentales son la principal amenaza), el catedrático de la Universidad de Valencia sentenció que la formación vial será básica para reducir en el futuro el número de siniestros. «De nada sirve tener coches y carreteras inteligentes si no tenemos conductores inteligentes, usuarios a los que hay que formar constantemente», concluyó.