El fuego dejó fuera de servicio las dependencias en las que acuden a clase cien personas Un incendio provocado, según todos los indicios por un cortocircuito, dejó inservibles temporalmente el centro de formación de la CEL, ubicado en la calle Montero Ríos. Los daños están siendo evaluados por la compañía de seguros, según aseguró ayer el secretario de la patronal lucense, José María López Bourio. El fuego comenzó sobre las tres de la tarde y a las cuatro y media los bomberos ya habían conseguido extinguirlo. Hasta el lunes no podrá reanudarse parte de la actividad docente.
16 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El fuego, según explicó José María López Bourio, se debió a una sobrecarga de ordenadores en un único enchufe que no estaba preparado para soportarla. Apuntó que podía haber sido «muy gordo», pero no lo fue «porque el edificio está muy bien construido». Los bomberos sacaron del edificio en una silla de ruedas a una mujer mayor enferma, que vivía en uno de los pisos. Del local de formación, debido a los materiales que estaban en combustión, salía un espeso humo que entró en algunas de las viviendas. El resto de los inquilinos no fue necesario evacuarlos, aunque algunos salieron de sus casas alarmados por el incendio. En el exterior del edificio se congregaron, además del alcalde, José López Orozco, el ex presidente de la patronal lucense, Guillermo Sánchez Vilariño, que vive en el mismo edificio en el que se encontraban los locales de formación. El inmueble, según diversas fuentes consultadas, lo construyó hace unos diez años una empresa en la que tenía participación el ex presidente de la CEL, que sigue siendo miembro de los órganos rectores de la organización. El local de formación de la patronal lucense está alquilado a una empresa, Prolusa. El fuego afectó a los ordenadores, a los muebles de oficina y al material en general, sobre todo de la primera planta del local de formación. Fuentes consultadas de los bomberos barajaron como problable causa del incendio un cortocircuito en el sistema eléctrico, coincidiendo con las apreciaciones realizadas por López Bourio. La gran cantidad de agua vertida en el edificio por los bomberos afectó al falso techo del centro de formación, que no podrá ser ocupado en tanto no se le realicen algunas reformas. En el lugar se concentraron numerosas personas, alarmadas por la presencia de los bomberos y por el humo que salía de las dependencias. En hora y media estuvo contralado totalmente el sieniestro.