Gobernantes y opositores se explican y convencen, y los gobernados se quedan en medio de la calle La máquina de la verdad se puso de moda hace unos años en un programa que ofreció una de las pocas actuaciones memorables de Jesús Gil. En USA la siguen usando, pero ni allí le conceden predicamento legal. Uno aquí echa en falta una máquina de la «razón», aunque no fuese mucho más fiable que la de la verdad. Sería suficiente con que echase una «mano» en la resolución de la constante duda que producen tan rotundos y encontrados argumentos de quienes gobiernan Lugo y quienes se oponen a ellos.
06 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.En la planta alta están los que mandan, y en la baja, los que se oponen. Esta última es una palabra que no le gusta a ningún grupo de la oposición, aunque casi todos los que están en ella se empeñan en demostrar que es la razón de su existir político. «Vaya cortando el rollo y al grano, que esto se acaba», dice mi contertulio jubilado mirando hacia la taza del café. En realidad, el grano más próximo nos lo estábamos tomando mezclado con leche, pero a lo que yo iba era a las razones de la razón. «Ya empezamos otra vez a liarla, en pleno fin de semana», remacha mi agradable tertuliano. Muy sencillo, hombre. Hablan los de los despachos de la planta alta del Concello «o sea» el alcalde y los concejales que dirigen el cotarro, y tienen razón muchas veces, o al menos a mí me convencen. Hablan los del despacho de la planta baja, los de la oposición, y también me ocurre lo mismo; salgo convencido de que tienen más razón que un santo. «Acabáramos. Pudo haberse explicado usted así desde un principio y ahorrarles a mis oídos tales prolegómenos. La gente tiene poco tiempo libre y lo necesita casi todo para ver la televisión. Si quiere usted que lo escuchen o que lo lean, vaya directamente al grano y déjese de monsergas», concluyó, dándose cuenta de que estaba soltando un buen sermón. Con tanta reprimenda, se fue sin entrar en la materia que causa mis preocupaciones, de modo que sigo sin saber si Orozco tiene razón cuando pone a caldo a Cascos, o si Arias Roca está en lo cierto cuando dice que Orozco es un incompetente que hizo menos en tres años que ellos en un uno y medio (en lo de las travesías). ¿Estarán los dos en lo cierto? ¿No estará ninguno?