Un total de cuarenta, de las 49 fuentes públicas existentes en la ciudad y en el resto del municipio lucense tienen un agua considerada de calidad variable, según el último análisis realizado por el Concello Otros cuatro manantiales tienden a la potabilidad, en tanto que los cinco restantes tienen tendencia a la no potabilidad, de acuerdo con las pruebas realizadas periódicamente hasta ahora. Según señaló el concejal de Medio Ambiente, Marcos Cela, están trabajando en la elaboración de un mapa para acceder fácilmente a todas las fuentes. Aseguró que el organismo municipal se está ajustando bastante al plazo de tres meses establecido legalmente para la realización de los análisis de potabilidad. Hasta ahora la recogida de muestras la realizan miembros de Protección Civil. Algunos manantiales están localizados mediante GPS, dispositivo que tienen instalados determinados coches de Protección Civil. Sin embargo, el problema es que no todos los conductores de este servicio conocen los accesos a las fuentes, por lo que la elaboración de un mapa y su posterior inclusión en el sistema de búsqueda a través de satélite permitirá que cualquiera pueda realizar la recogida de las muestras. La utilización de los manantiales es muy dispar, de modo que en algunos hay colas para coger agua, en tanto que otros no los conoce casi nadie y apenas son utilizados. Esta circunstancia también podría ser tenida en cuenta por la delegación de Medio Ambiente para los análisis periódicos. Las cuatro fuentes que tienden a la potabilidad son una de las de Teixeiro, Rego do Espiño, Penas de A Fervedoira, y la de Regueiro de Hombreiro. Las que tienden a la no potabilidad son la otra de los Lagos de Teixeiro, la de frente al club fluvial, Galegos, Carril do Tren de A Fervedoira y Castro de Conturiz.