Experiencia, eficacia y afiliados de base

La Voz

LUGO

ENRIQUE G. SOUTO EL PULSO DE LA CIUDAD Algunos curtidos militantes del PSOE lamentan que el equipo de Orozco no atienda sus consejos

06 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El socialista veterano, superado el tiempo de las urgencias de la lucha política diaria, cruza la Praza da Soedade con aire de filósofo y una cierta apostura ganada en mil batallas bajo la bandera del puño y de la rosa. El afiliado veterano, que sabe mucho de los asuntos municipales, aprendió hace tiempo que, cuando se milita en una afición política como la suya en una vieja ciudad como es ésta, la mejor muestra de amor al propio partido resulta ser, con no escasa frecuencia, el silencio, y, si no es posible, la crítica más imprescindible. El socialista veterano no acaba de ver a sus correligionarios munícipes lanzados por el camino de la eficacia y del triunfo. Los juzga sin dureza. Lo que más le duele es que no hicieran caso de los tres consejos que les dio. -Son boa xente Son, parece que sí. No resulta difícil compartir la opinión del socialista veterano cuando enjuicia a sus compañeros que gobiernan una parte del Ayuntamiento. La otra parte la gobierna el Bloque con discutible aprovechamiento del gobierno para su partido. En eso del aprovechamiento difiere poco de sus socios. El veterano socialista, del BNG prefiere no hablar. Y no se habla. -¿Y el alcalde? Del alcalde, el histórico del PSOE dice que es una gran persona. Lo dice de verdad, que eso se nota. Pero no dice nada de su gestión, que ésa es otra, y a veces el silencio vale más que mil palabras. El alcalde filósofo se fue a Madrid -también se fue su concejal de Urbanismo- para asistir a una reunión de la Federación Española de Municipios y Provincias. El bastón edilicio lo custodia Branca Rodríguez Pazos, que en casos así firma mucho, corre más -más de lo que corre habitualmente, que ya es decir- y a veces se sienta el tiempo suficiente para que se la vea y entienda. -Y el socialista veterano. Como otros muchos de sus iguales: esperando a ver qué hace Orozco. En Lugo, mejor que en Madrid.