Los comerciantes lucenses del sector textil esperaban expectantes la llegada de las rebajas de invierno, las primeras con la nueva moneda europea, que tantos problemas está generando con la falta de monedas para el cambio. Comienzan hoy, pese a que el sector solicitó un aplazamiento para evitar que coincidieran con la implantación del euro. No lo consiguieron. El 50% de las ventas en rebajas -en la provincia esperan facturar 11,04 millones de euros (1.836,90 millones de pesetas)- se concentra en el sector textil. El segundo puesto lo ocupa el calzado, que tradicionalmente comienza la campaña más tarde. Muchos comerciantes lucenses, pese a que no abrieron al público acudireron ayer a sus establecimientos a preparar escaparates y a concluir las labores del doble etiquetado de los artículos de rebajas. La normativa exige cuatro precios: el anterior a los descuentos, el derivado de éstos y sus correspondientes en pesetas.