El empresario lucense dice que mantendrá la plantilla de Castromil y alaba la trayectoria de Alsa
07 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El apoyo financiero a la operación. «Yo no he dicho ninguna cifra y no la vamos a decir. Que quede claro. Todo ha ido muy deprisa y falta un proceso de dos meses. Cuando fue la operación de La Unión se dijo que la Xunta había dado algo a Monbus y no fue así. El crédito conseguido provino de entidades financieras con los avales correspondientes de los patrimonios de los accionistas» El papel de la Xunta. «Hace lo mismo que con cualquier empresa de un sector estratégico. A través de mecanismos como el IGAPE se hace una subsidiación de tipos, que se aplica en Galicia al sector pesquero, conservero, del mueble, etcétera. Yo ahí tengo que decir más, con orgullo para mí, porque esa inversión la Xunta la tiene asegurada. Nunca perderá dinero en esta operación porque así está estipulado en el contrato. No hay prebendas. Es una ayuda para reflotar algo que tenía viabilidad. Es bueno que todo el mundo lo sepa. Yo no estaría en contra de que alguien me regalase algo, pero a mí en la vida no me han regalado nada». Plantilla de Castromil. «Yo entiendo que estén preocupados porque en el proceso de cualquier cambio de accionariado tiene que haber una preocupación pero quiero transmitirles tranquilidad y serenidad. Todos sabemos de qué va esto y esperamos que se haga con la mayor paz para todo el mundo. Efectivamente, se mantendrá la plantilla, no tiene por qué haber nada raro y se van a respetar las condiciones de trabajo. Hay un cambio de accionariado que implicará aprovechar mejor los recursos materiales y humanos». Relaciones con la CIG de Pontevedra. Respeto a las declaraciones de Rafael Iglesias, secretario comarcal de la CIG de Pontevedra, que preferiría que Castromil comprase Monbus, Raúl López afirma que «en el comité de Castromil hay tres representantes de UGT, dos de Comisiones, uno de la CIG y uno de UCA. Habrá que preguntarle a todo el mundo sus inquietudes. El señor Iglesias debería reflexionar sobre la desmesurada huelga de La Unión. De hecho, algunos trabajadores que ya no están, se arrepintieron. De esta situación tenemos que aprender todos. Hay que conservar las cosas buenas y que las malas no se repitan. Respeto al señor Iglesias pero pido que él también me respete a mí». El referente de Alsa. «Amo a Galicia, presumo de gallego pero no quiero ejercer de gallego. Hay que apoyar al que trabaja y crea puestos de trabajo. Lógicamente el que más errores comete aquí soy yo, y también acierto más, porque soy el que decido. Hay que respetar al que crea recursos para todos. Lugo y Galicia tienen que mejorar. Alsa llegó a donde está porque en sus nacimientos asturianos ha tenido un gran apoyo a ese trabajo, con errores y aciertos, llevando Asturias por el mundo adelante. Con envidia sana, una cosa parecida, en menor escala, pretendo yo. Pedimos una pequeña ayuda, luchar contra imposibles es difícil». Un grupo gallego de transporte. «Tenemos una flota de 600 autobuses pero en Inglaterra no seríamos nadie. Ni siquiera Alsa-Enatcar sería puntera. En España vamos retrasados respecto a lo que ocurrió en Europa. Con la nuestra queremos hacer una empresa de la que todos los gallegos nos sintamos orgullosos y que la mayoría del capital sea gallego, sin perjuicio de aportaciones exteriores».