X. FRANCOS CRÓNICA El hombre que murió a las puertas de la estación de autobuses recibió dos puñaladas Hasta la mañana de hoy no será puesto a disposición judicial Germán Fernández Veiga, de 65 años, presunto autor de la muerte a cuchilladas de Manuel Rey Costa, a las puertas de la estación de autobuses.
06 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El Alemán no quiso reconocer inicialmente la autoría del homicidio, según expresaron ayer diversas fuentes, lo que retrasó su entrega al juez. Mientras el puzle policial se va componiendo, ya se conocen los resultados de la autopsia efectuada a Costa. Fueron dos las cuchilladas que recibió la víctima. Rey Costa recibió dos puñaladas. Una de ellas, en la ingle derecha, le hubiese servido para seguir coleccionado cicatrices de agresiones pero la que le fue directa al corazón le envió fulminantemente al otro barrio. La afilada hoja del cuchillo, hallado horas más tarde tirado en el patio de luces de un hostal de la calle río Neira, le entró por el medio de las costillas. La policía sigue con sus investigaciones, aunque sobre las mismas no hay versión oficial. Los investigadores se centraron en las últimas horas en tomarle declaración a Germán Fernández Veiga, de 65 años, conocido por El Alemán. En un principio, estaba previsto que fuese entregado al juez en la jornada de ayer pero no fue posible. Algunas fuentes atribuyeron esta circunstancia a que el presunto homicida negó ser el autor de las cuchilladas. Las declaraciones, en presencia de Mauro Varela, el abogado que le asiste se prolongaron, al parecer, más de lo esperado. Finalmente Germán podría ser enviado hoy a prisión si el juez así lo estimase. ¿Los móviles del homicidio? Esa es una pregunta que, por ahora, no tiene demasiada respuesta. Inicialmente, en algunos círculos se especuló con la posibilidad de que hubiera algún asunto de faldas por el medio, si bien este extremo perdió fuerza. Se sabe, eso sí, que las rencillas personales que ambos arrastraban desde hace algún tiempo, pudieron ser el desencadenante. En la fatídica tarde, Germán y Costa coincidieron en la sala de juegos de la estación de autobuses. Fue el azar quien les sacó del local y a enfrentarse a las puertas de la estación de autobuses, en la calle Dinan. Allí la víctima le propinó una patada en los testículos al Alemán y éste cayó al suelo. Un ataque de ira le llevó, supuestamente, a correr al coche para buscar el cuchillo. Rey acabó moribundo en el suelo. De nada sirvieron los múltiples esfuerzos que realizó el personal sanitario para reanimarle. Cuando la policía encontró a Germán, éste estaba tomando un chupito en un bar de la calle Río Neira. Instantes antes supuestamente se deshizo del arma homicida. No tardó en ser localizado por agentes de la Policía Local quienes le echaron el guante.