El presupuesto de ejecución de los trabajos era de 1.040 millones de pesetas, pero la adjudicataria consiguió las obras en 740 millones. El plazo de ejecución es de 28 meses. La reforma afecta no sólo a las plantas sino también a las fachadas, que perderán las actuales cristaleras. La primera fase de las obras abarca a las plantas tercera, cuarta, quinta y sexta y estará finalizada dentro de algo más de un año. Una vez reformadas, se trasladarán las oficinas hacia la zona arreglada y empezarán los trabajos en el bajo, la primera y la segunda planta. Hubo algunos intentos para desalojar el edificio de la AISS durante las obras, sin embargo, el Ministerio de Trabajo optó por el sistema que se está siguiendo en estos momentos. Comisiones Obreras llegó a efectuar concentraciones ante el edificio para tratar de presionar para que la Administración costeara alquileres durante el tiempo que duren las obras. No consiguió el apoyo de la CIG ni de UGT. Otras reformas de edificios sindicales se llevaron a cabo igual que se está realizando en la capital lucense, es decir, sin desalojar las oficinas. Las protestas no están dirigidas hacia la empresa adjudicataria de los trabajos. Según diversas fuentes consultadas, los responsables de la firma dan todo tipo de facilidades y tratan de solucionar los problemas. Ayer no quisieron pronunciarse.