ETA volvió a matar y unos 150 lucenses se concentraron nuevamente en la Praza Maior para expresar su repulsa y, además, en este caso, en defensa de la libertad de expresión. El alcalde se ocupó de leer un comunicado en el que explicó que Santiago Oleaga fue asesinado por defender la libertad de expresión. «Por iso estamos aquí: para manifestar a nosa condena máis enérxica e unánime ó atentado de ETA e pola violación de dous dereitos fundamentais: o dereito á vida e o dereito a libre información. ETA quere mata-la palabra porque mediante ela chégase á democracia, á libertade». En la concentración estuvieron el subdelegado del Gobierno, diversos concejales de la corporación municipal y representantes de algunos medios de comunicación de la capital.