Los constructores depositarán los escombros en Outeiro de Rei

REDACCIÓN LUGO

LUGO

ÓSCAR CELA

La asociación empresarial confía en que la Xunta autorice los vertidos en el plazo de pocos días Lugo verterá los escombros de sus obras en Outeiro de Rei. Después de largas y complicadas gestiones para conseguir un lugar adecuado para depositar los restos generados por la construcción, la asociación de empresarios del sector parece haber encontrado la solución a un problema que empezaba a ser realmente grave. La entidad se ha hecho con una cantera en el citado municipio, que, según parece, tiene ya el visto bueno de la Consellería de Medio Ambiente, que autorizará su uso para tal fin en pocos días.

20 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La Asociación de Empresarios de la Construcción de Lugo, que preside Hipólito Trinidad Losada, se puso manos a la obra para solucionar un problema que, siendo general para el municipio de Lugo, resultaba especialmente grave para el sector, que no tenía donde depositar los escombros procedentes de las obras. Varios intentos Después de algunos contactos con el gobierno local, que, a efectos prácticos no dieron mayores frutos, y con los técnicos de la Xunta de Galicia, los constructores localizaron una cantera en Outeiro de Rei, en la carretera de Bonxe. Los técnicos de Medio Ambiente, según las fuentes consultadas, consideran adecuada esta zona para el tipo de vertidos que se pretende hacer. La autorización oficial, en lo que respecta a la Xunta, se producirá, si se cumplen las previsiones, en un muy corto plazo de tiempo. De hecho, los constructores esperan poder usar la cantera antes de una semana. Hay que recordar que el Ayuntamiento de Lugo pidió a Defensa que le ceda la porción de terreno de As Gándaras en la que ya hay una escombrera. Esta actuación mereció duras críticas de la asociación de vecinos del citado barrio y provocó nuevas denuncias por el depósito de escombros en dicha zona. Un intento de verter los restos de obras en la cantera de Báscuas fracasó ante la oposición de los vecinos. El problema de la falta de una escombrera autorizada se agravó con el cierre del vertedero municipal de Teixeiro, en el que había un área para residuos inertes.