La integración de las mujeres de Nazaret, en O Carqueixo, es muy superior a la de los hombres La etnia gitana, con dificultades propias o ajenas para lo que se denomina integración social, tiene en Lugo un problema añadido: la mayoría está asentada en un poblado a las afueras de la ciudad, con chabolas por casas y condiciones de vida, en muchos casos, difíciles de comprender en el contexto lucense actual. La droga, y la más que probable consiguiente delincuencia, no es ajena al poblado de Nazaret. En este universo tan particular, las gitanas están haciendo mucho por salir adelante. Por mejorar su vida.
10 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La media de edad de las jóvenes de O Carqueixo que accedían al matrimonio nunca bajó de los catorce años. En los últimos años esa edad ha subido; casi imperceptiblemente, pero ha subido. También se nota una disminución fuerte de la natalidad. Eso permite a las gitanas un pequeño margen de actuación puesto que, cuando se casan y forman familia, su incorporación al mundo laboral es casi imposible. Paradójicamente, trabajan, y mucho, pero no en los parámetros del mercado laboral payo. Casi el cien por cien de las mujeres carga exclusivamente con el mantenimiento de sus hijos. En O Carqueixo, además, muchas tienen que hacer frente a que «os seus homes teñen problemas de drogadicción ou están na cadea», explica la responsable municipal de Servicios Sociales, Branca Rodríguez. Eso obliga a las gitanas a buscar ingresos para la familia y para mantener la casa. Por ello, y cada día más, su participación en los talleres formativos, en las tareas en el campamento o en los cursos de información sanitaria, es elevada y constante. Eso les ha permitido disponer hoy de unos conocimientos que las convierten en mucho más eficaces que ellos en relacionarse con las administraciones. Ejemplo de los pasos dados Las gitanas son la avanzadilla de su etnia en cuanto a lo que se denomina normalización diferenciada: integrarse en una sociedad manteniendo las características propias. En el caso de O Carqueixo, aún se está lejos de lograr una integración total, pero hay ejemplos del camino emprendido. La Asociación de Promoción e Integración Gitana de Lugo organiza dos cursos de costura y peluquería. Participan 6 y 7 jóvenes, respectivamente, con un objetivo: el autoempleo. Otro camino es el de la participación en el mantenimiento de su propio poblado. Actualmente hay dos brigadas de limpieza, todas ellas integradas por personas que perciben la renta de integración social. En la primera hay quince hombres pero apenas trabajan cuatro; el resto, o simplemente no colaboran, o están siguiendo programas de desintoxicación. La brigada de las mujeres está formada por 22 gitanas. Todos los días «cumplen a rajatabla» trece, y las restantes suelen faltar porque tienen muchos hijos a su cuidado.