Repobló sus 21.000 hectáreas con 5.000 piezas, cantidad que el próximo año pretende duplicar El coto de caza de Palas y Monterroso, que resultó de la unión de otros tres de ambos municipios que suman más de 21.000 hectáreas, pone en práctica estos días una experiencia innovadora, que consiste en la venta de tarjetas para foráneos, que podrán cazar en él todos los días autorizados para la temporada que se inicia ahora. Esta sociedad, que lleva años realizando repoblaciones, soltó en los últimos meses 5.000 piezas de caza procedentes de sus propios criaderos, que la próxima temporada pretende duplicar.
12 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El coto de caza de Palas y Monterroso, que es el fruto de la fusión de los de ambas cabeceras municipales y del de la parroquia de Pol, está desde sus comienzos a la cabeza en la adopción de iniciativas innovadoras y se adaptó desde el primer momento a la reciente y exigente normativa legal, según reconoce su presidente, Fernando Rois. Pero en la asamblea que celebró el día 6 adoptó un acuerdo que es pionero entre las sociedades de este tipo existentes en Galicia. Se trata de la venta de tarjetas que permitirán que los aficionados de cualquier lugar puedan practicar la caza todos los días hábiles de la temporada que se inicia ahora, en la totalidad de sus 21.048 hectáreas. Desde estas fechas serán distribuidas doscientas tarjetas, tantas como el número de socios, a 40.000 pesetas. El coto tiene fijados como días hábiles jueves, domingos y festivos para caza menor, y batidas de caza mayor todos los sábados. Rois señaló que esperan que la iniciativa tenga buena acogida. Disponen de los teléfonos de contacto 649 480 650 y 649 919 520. Aparte de la amplitud del coto, un excelente «reclamo» para la incorporación de foráneos son las 5.000 piezas que soltaron desde finales del verano. En concreto, repoblaron toda la zona con 2.200 conejos y 3.000 aves, en el caso de estas últimas, en bandos de quince y veinte y los conejos haciendo grupos de entre sesenta y setenta por monte. Todas las pizas fueron criadas en las instalaciones que tienen en las proximidades de Vilar de Donas y en Monterroso. Si la venta de tarjetas tiene el éxito esperado, conseguirán hasta ocho millones de pesetas, que les permitirá el próximo año repoblar con 10.000 piezas. El coto dispone de guarda, con coche todoterreno.