El llamado Camiño do Faro une dos pueblos de Visuña, en O Courel
08 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Reibarba es uno de los seis barrios o aldeas que forman la parroquia de Visuña, el municipio de O Courel. Son varias las rutas tradicionales que parten de este lugar, entre las que se encuentra el llamado Camiño do Faro. Se trata de un camino carretero que subía al monte de O Faro por el valle de Liñares y empataba en el lugar de A Boca do Faro con el denominado Camiño do Caleiro, procedente de la aldea de Cima de Vila. Los vecinos de la zona seguían esta ruta para acceder a los prados y las tierras de cultivo y para ir en busca de leña. En la actualidad solo se puede hacer una parte del recorrido, hasta el lugar de Liñares, y después regresar por el Camiño do Carboeiro hacia Cima de Vila.
Para llegar al punto de partida de la ruta se puede partir de Seoane do Courel por la carretera que lleva a Esperante y Visuña. En el kilómetro 18,5 hay un desvío a Reibarba. También se puede hacer el recorrido desde Quiroga por la carretera que lleva a Campos de Vila, Cruz de Outeiro, A Seara y Visuña. El trayecto hasta Reibarba es de 36,5 kilómetros.
El inicio del recorrido se encuentra en la parte alta de la aldea de Reibarba, en el lugar conocido como Tras das Poxas. De allí parten dos caminos. Para seguir la ruta hay que tomar el de la derecha. El de la izquierda lleva a Cima de Vila y será el que sirva para el regreso, marchando hacia el monte de O Faro en paralelo al arroyo del mismo nombre.
Tramos tallados en la roca
El primer medio kilómetro del camino discurre entre bosque y vegetación típica de las zonas de ribera. Una buena parte del recorrido fue labrado directamente en la roca caliza que conforma la base del terreno en esta parte de la sierra, lo que sin duda aportan un mayor atractivo a esta ruta.
En el kilómetro 0,6, el camino cruza el arroyo de O Faro por un pequeño puente de piedra, conocido tradicionalmente como Pontón do Pereiro. Unos cien metros más adelante hay un par de cabañas destinadas al almacenaje de hierba, por las que este lugar recibe el nombre de Cabanas de Candedos. De este punto partía una senda que llevaba a la aldea de As Cruces, ya en tierras leonesas.