Fomento pagará 30.000 euros a un motorista que perdió una pierna en la N-120
PANTÓN
El accidente fue culpa de la víctima, pero la amputación se produjo porque el quitamiedos de la bajada de Guítara a Os Peares era de los antiguos
19 feb 2015 . Actualizado a las 19:40 h.El Ministerio de Fomento tendrá que pagarle a un motorista ourensano 30.000 euros en compensación por el accidente de tráfico que sufrió en el 2007 en el tramo de la N-120 que baja del alto de Guítara a Os Peares. La sentencia reconoce que el suceso se produjo porque la víctima iba a demasiada velocidad, pero las vallas quitamiedos de ese tramo de carretera eran de las antiguas y le provocaron la amputación de una pierna.
La sentencia acaba de dictarla la Audiencia Nacional, y pone fin a un largo proceso legal que el motorista inició tras su accidente. A las cinco y media de la tarde del 22 de diciembre del 2007, la víctima circulaba en una BMW K1200S por el tramo de la N-120 que pasa por el municipio de Pantón. Iba el último de un grupo de motoristas de Ourense que circulaban en dirección a esa localidad y acababan de pasar el alto de Guítara. En el punto kilométrico 538,700, un tramo en pendiente y con muchas curvas, su moto se salió de la calzada y él salió despedido contra el guardarraíl.
Se dio contra el poste metálico
La sentencia se apoya en los diferentes informes técnicos incorporados a la investigación judicial sobre el accidente y sostiene que el hombre se golpeó contra la parte superior de uno de los postes de sujeción de la barrera. Fue ese impacto el que le provocó las heridas que acabaron con la amputación de la pierna derecha desde debajo de la rodilla. A consecuencia del accidente, la víctima sufrió además otras lesiones, que le dejaron diferentes secuelas físicas, como cicatrices en el abdomen, pero también psíquicas porque sufrió un agravamiento de un trastorno depresivo que ya tenía.
La víctima recurrió primero a la vía penal para obtener una compensación, pero el juzgado de instrucción número uno acabó archivando su denuncia 22 de enero del 2008. Después, presentó un recurso contencioso administrativo que es el que ahora acaba de resolver la Audiencia Nacional.
Lo que el motorista herido pedía era una indemnización de 272.000 euros. Su abogado alegaba que el accidente se produjo porque en el asfalto había aceite mezclado con agua de lluvia y que las lesiones que sufrió su defendido se agravaron por las características de la valla protectora de la carretera.
En su sentencia, los jueces de la sección octava de la sala de lo contencioso de la Audiencia Nacional recuerdan que los agentes del destacamento de la Guardia Civil de Tráfico de Monforte que intervinieron en el accidente descartan que hubiese aceite en la calzada y apuntan como causa al exceso de velocidad en un tramo en curva que además estaba mojado por la lluvia. Así que la sentencia reconoce que la culpa del accidente fue del conductor, pero sostiene que las lesiones que sufrió pudieron efectivamente agravarse por las características del guardarraíl.
No todo fue por el guardarraíl
El fallo rebaja la indemnización con respecto a lo que pedía el motorista porque tiene en cuenta que solo es atribuible a la barrera metálica la amputación de la pierna. Las demás heridas, argumentan los jueces, son compatibles con un accidente como el que se produjo aquella tarde, con o sin las anticuadas y peligrosas barreras metálicas de este tramo de la N-120.