En una serie de conversaciones mantenidas hace pocos años entre el obispado, la Diputación, el Ayuntamiento de O Incio y los vecinos de Vilasouto se habló de la necesidad de buscar un nuevo uso para la antigua iglesia de San Mamede una vez que se complete su rehabilitación, a fin de evitar que quede otra vez abandonada y vuelva a deteriorarse. En esos encuentros se señaló la posibilidad de que el templo fuese cedido al Ayuntamiento para crear un local social o un centro de interpretación del patrimonio local.
Los responsables de la Diputación apuntaron nuevamente esta última posibilidad cuando se concedió la subvención para realizar las obras, el pasado septiembre. Desde la diócesis, no obstante, puntualizan que todavía no se ha llegado a ningún acuerdo en ese sentido. El delegado Miguel Gómez considera que hay tiempo suficiente para establecer un acuerdo con el fin de dar una nueva utilización al edificio, ya que para que la rehabilitación quede totalmente terminada aún habrá que ejecutar otros importantes trabajos.