El gran conde de Lemos, protector de los indios

Manuela Sáez MONFORTE

MONFORTE DE LEMOS

Retrato de Pedro Fernández de Castro en un antiguo grabado
Retrato de Pedro Fernández de Castro en un antiguo grabado

Pedro Fernández de Castro promovió ordenanzas en favor de los indígenas

17 sep 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Muy pocas personas conocen el aspecto humano del gran conde de Lemos preocupado por la justicia, interesado en el bienestar de sus vasallos y atento a la suerte que le pudiera ocurrir a los indios del Nuevo Mundo. Como presidente del Supremo Consejo de las Indias (1603 - fines de 1609) tuvo la oportunidad de beneficiarles e interesarse en el trato que se les debía dar. Compuso un borrador de ordenanzas que fue aceptado por Felipe III. Las nuevas leyes fueron aprobadas en Aranjuez por Real Cédula de 26 de mayo de 1609 y, aunque no se ajustaban completamente a las que el conde había realizado, incluían una gran parte de sus disposiciones.

Entre ellas se menciona que los corregidores y alcaldes mayores de los pueblos donde se hallaban los indios, actuarían con mucho cuidado para que estos no recibieran «molestias y vejaciones» y que los «oidores visitadores» debían averiguar el tratamiento que recibían y castigar a los culpables. Se pone de manifiesto en estas leyes que los indios eran libres y no se podían comprar, vender o donar y los escribanos, ante quienes se hicieran estas operaciones, serían privados de su oficio. Los indios no podían ser condenados al servicio personal de particulares o en las viñas u otro «cualquiera» y no se les pagaría su jornal en «vino, chicha, miel o yerba del Paraguay», sino en dinero y, si algún español pretendiera lo contrario, sería castigado con veinte pesos cada vez.

Asimismo, para impedir su ociosidad, los indios podían servir a los oidores, alcaldes y ministros de las audiencias, del mismo modo que se le permitía a los vecinos de las ciudades y recibirían la misma paga y el mismo tratamiento sin ninguna diferencia.

Estas leyes y otras muchas están recogidas en la «Recopilación de Leyes de los reinos de Indias», tomos primero y segundo, mandadas imprimir y publicar por el rey Carlos II. Ya Felipe II había mandado recopilarlas para el conocimiento de todos. En 1596 todavía no se habían concluido y en 1608 bajo la presidencia del conde de Lemos se constituyó una Junta para continuarlas; sin embargo, debido a la complejidad de esta obra no se llegó a concluir. Después de haber dejado la Presidencia de Indias para desempeñar el virreinato de Nápoles y de vuelta a España, don Pedro Fernández de Castro, VII conde de Lemos, continuó interesándose por la suerte de los indios, defendiéndoles de los «encomendadores» que abusaban de su autoridad. En la correspondencia que sostuvo con su primo el príncipe de Esquilache, virrey de Perú, entre 1614 y 1616, este le informa a don Pedro, en una carta escrita el 15 de marzo de 1618 en la ciudad de los Reyes [Lima], que trataba de protegerlos todo cuanto podía de los españoles que con el pretexto de la ociosidad justificaban el trabajo que les exigían: «comenzando en justicia y acabando en tiranía».

Carta desde Monforte

En una carta que el conde le escribe a Esquilache desde Monforte el 14 de marzo de 1619, hace referencia a los mismos excesos que cometían los «encomendadores» y otros españoles que, con la disculpa de que aquellos «miserables» no estuvieran ociosos, los hacían trabajar sin descanso y sin recibir la paga de su jornal. En otra misiva de 18 de marzo de 1619 enviada a Martín de Acedo en Perú, camarero y capitán de la guardia de Esquilache, su hombre de confianza y encargado de los intereses de Lemos en Perú, este le pide que se entere de si a los indios que habían trabajado en su obraje en Carreaz [sic] y que estaban quejosos de no recibir la paga de todo el trabajo que habían realizado, si fuera cierto se le diera su merecido para que acudan al trabajo con «cuidado y amor». También el padre jesuita Jerónimo de Florencia en el Sermón en las honras del conde de Lemos, 1622, hace mención a su interés por los indios y dice que siendo el conde Presidente de Indias: «…procurò è insistió en el alivio de aquellos pobres Indios y en su buen tratamiento».