La crisis agudiza el impacto de la competencia de las grandes áreas sobre el pequeño comercio. De ahí que, en una iniciativa inédita en Monforte, el Centro Comercial Urbano (CCU) animase a sus asociados a abrir este domingo aprovechando el arranque de las rebajas. Se trataba de una simple recomendación, cuyo cumplimiento quedaba en manos de cada comerciante. Y la respuesta fue más bien decepcionante. Solo dos establecimientos de ropa, situados en la calle Huertas y en el tramo peatonal de la avenida de Galicia, respondieron durante la jornada de ayer a la invitación del CCU, que cuenta con algo más de un centenar de asociados entre tiendas y otro tipo de negocios. Casi todos los escaparates locales lucían ya, sin embargo, los carteles que anuncian los descuentos.