LA TRIBUNA | O |
03 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.MONFORTE ES así. Esta semana fui al concello porque me reclamaron un recibo del impuesto de vehículos del año 2000, con recargo por demora. Sabía que ese recibo era mío, porque fui a pagarlo en aquel año, y me dijeron que no aparecía. Cuando pagué el del año siguiente, pregunté por el anterior desaparecido, y seguía sin existir, me dijeron. Así que no pude abonarlo en ninguna de las dos ocasiones. Todos los demás, me los pasan por el banco. Pero ahora, debió de aparecer el dichoso recibo y me lo cobran con recargo. Y tengo que pagarlo, claro está. Pero le expliqué a la tesorera que las cosas no son así. Que los contribyentes no tenemos que pagar recargos por el descontrol del ayuntamiento. Me respondió que yo constaba allí como deudora y que pagaba o se me embargaba la cuenta. Le contesté que no era una capitalista, pero tampoco una deudora, y que no se podía tratar así a los contribuyentes. Y entonces, una señora mayor que andaba por allí, una funcionaria con la que yo ni hablé pero parece que estaba poniendo la oreja, se rió burlonamente de mis palabras. Una risa burlona y despreciativa para una contribuyente que ni siquiera hablaba con ella. ¡Y precisamente esta señora!, que seguro que sabe mucho de recibos estraviados durante años.