LA TRIBUNA | O |
05 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.ES MUY probalbe que en alguna ocasión cualquiera de nosotros se haya topado con ese «eficiente» funcionario, devorador de páginas deportivas de los diarios, que suelta la frase: «Vuelva usted mañana». Pero con lo que aún no se tropezó es con el silencio administrativo. Yo sí. Desde hace siete años estoy presentando a la secretaría municipal de Monforte varios escritos, el último redactado por mi asesor jurídico con fecha del 3-12-2001, y hasta hoy no tuve contestación. La vida nos demuestra que la caciquería es la más perjudicial de las dictaduras; que cuando un politicastro nos ofrece algo, seguro que queda en eso: en una oferta que jamás cumplirá. Paradójicamente esto no ocurre en ámbitos elevados, según mi experiencia, porque presidentes de gobiernos nacionales y autonómicos, ministros y conselleiros siempre contestaron a mi correspondencia. Es lamentable que algún sector de las administraciones públicas no copie de las privadas, mejorando los éxitos, si los hay, de sus predecesores, y no incurrir en los mismos fracasos. Si no he recibido respuesta en la época de don Nazario Pin, tampoco la tendré en el actual mandato de don Severino Rodríguez.