La interventora del Concello de Monforte, Mónica Legaspi, no se presentó ayer ante la comisión que instruye el expediente disciplinario en su contra. Pero no se sometió a las preguntas de sus integrantes. El porqué difiere según quién lo cuente. José Carlos Pérez, el instructor del expediente, asegura que Mónica Legaspi les presentó un escrito en el que explica que se acoge a su derecho constitucional de no declarar contra sí misma. Por lo tanto, no llegó a someterse a ninguna de las preguntas que quería plantearle la comisión. Tampoco facilitó información alguna sobre las dietas cobradas en los últimos años por el alcalde y los concejales del gobierno municipal, tal como le pedía la comisión. La propia Mónica Legaspi, sin embargo, aseguró que no compareció porque ya lo hizo a principios de esta semana, y porque, que ella sepa, no se dan circunstancias nuevas que justifiquen una segunda citación. En cualquier caso, después de esta declaración frustrada, el instructor del expediente, José Carlos Pérez, mostro su respeto por la decisión de la interventora. «Acogerse al derecho a no declarar contra uno mismo es una posibilidad que recoge la Constitución y, por lo tanto, es una opción completamente legítima». La interventora ya no será citada más veces. «En vista del escrito que presentó hoy (por ayer) no tendría sentido llamarla de nuevo», admitió el instructor del expediente. La comisión que investiga la actuación de esta empleada municipal e instruye el expediente disciplinario contra ella no pedirá ya más pruebas documentales. Tampoco le quedan más declaraciones que tomar que la del propio alcalde, Nazario Pin, que fue llamado en dos ocasiones y las dos excusó su asistencia por problemas de agenda. La comisión se dirigirá oficialmente al alcalde en cuanto éste vuelva de Ávila, donde asistió el jueves y ayer a un congreso sobre judaísmo. Le pedirá que sea él el que busque fecha y hora dentro de un plazo de cinco días para comparecer ante este organismo municipal para responder a sus preguntas.