El conjunto monfortino perdió ante Nossa Senhora da Hora, pero ganó el torneo por mejor «set-average» A Pinguela perdió en la tarde de ayer por tres set a uno ante el conjunto portugués del Nossa Senhora da Hora en el último partido del torneo Cidade de Monforte, a pesar de lo cual se adjudicó el campeonato por mejor coeficiente de set. El conjunto monfortino se apuntó la primer entrega del partido, pero terminó cediendo ante el conjunto visitante por errores propios que fueron bien aprovechados por las lusas para llevarse un triunfo que no esperaban. El equipo local acusó algunas lagunas de concentración.
16 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.A Pinguela, 1: Carmen Pérez, Yoraxi Meleán, Clara Fernández, Jenifer Mendoza, Irene Moncunill y Andrea Rodríguez -sexteto inicial- Cecilia Lazo, Noelia Sánchez, Daniela Patiño, Raquel Hermoso y Natalia Alvaredo. Nossa Senhora da Hora, 3: Huzenko, Cruz, Vilela, Alves, Semedo y Silva -sexteto inicial- Ungaro, Cardoso, Rodrigues y Filipa. Árbitros: Arnaldo Rocha y Alfonso Ares. Parciales en cada set: 25-22, 21-25, 19-25 y 23-25. Incidencias: último partido del trofeo Cidade de Monforte disputado en el polideportivo de A Pinguela ante una regular asistencia de espectadores. A Pinguela tuvo que recurrir al set-average para alzarse con el trofeo Cidade de Monforte tras perder en la tarde de ayer contra todo pronóstico contra el conjunto de Nossa Senhora da Hora, un equipo que únicamente se limitó a aprovechar los errores de las propietarias de la cancha para ganar un partido en el que a priori partía como víctima propiciatoria. Lo cierto es que tras imponerse en el primer set parecía que el triunfo no se les podía escapar a las pupilas de Magú, sobre todo tras demostrar que eran superiores, pero se fueron casi por completo del partido y fueron cediendo uno tras otro los puntos al conjunto contrario hasta terminar cediendo el encuentro. Las monfortinas tuvieron que recurrir al tres a cero que el pasado viernes infligieron al Vilacondense para hacerse con el trofeo que organizan en una tarde desafortunada en la que dieron demasiadas facilidades a su rival.