1Los cantares improvisados no son algo que carezca de tradición en el sur lucense. En zonas como la sierra de O Courel, la montaña del Lor, O Incio, A Pobra do Brollón y el valle del Lóuzara se cantaron durante mucho tiempo los llamados brindos o loias, cantares cargados de humor que se entonaban sobre todo en las bodas y otras ocasiones especiales. La tradición se extendía también por las montañas de O Cebreiro y por las vecinas tierras leonesas de Oencia. En años recientes, el conocido músico courelao Xosé Lois Foxo recopiló grabaciones de los últimos brindeiros que cultivaron este antiguo género. Por desgracia esta tradición ya está casi extinguida, pero en otras partes de Galicia se siguen cantando las regueifas, algo muy parecido. Pinto d?Herbón y Josiño da Teixeira, renovadores de este género, ofrecieron ayer un recital en la Casa da Xuventude de Chantada, donde ya actuaron en otras ocasiones. El público siguió el singular concierto con gran interés y también con muchas risas, lo que es normal en este género esencialmente humorístico, en el que los cantores a menudo disputan duelos de ingenio e ironía dirigiéndose puyas entre ellos.
Cena de vecinos
2Seguramente también hubo algún que otro cantar en la cena que celebró un grupo de vecinos -aunque algunos residan en otras localidades- de la antigua carretera de Quiroga, en Monforte. Se trata de una tradición que se viene manteniendo de forma ininterrumpida desde 1986 y la fecha elegida es siempre el día de los Inocentes. Estas cenas reúnen a personas que viven o vivieron en la zona comprendida entre el barrio de A Florida y la zona del Castelo. Hay que señalar que en ellas solo participan hombres, pero es que la tradición es así dedde sus inicios. Los encuentros son muy similares a los que celebran también desde hace mucho tiempo los antiguos vecinos del barrio de O Morín, aprovechando siempre fechas festivas y vacacionales en las que les es más fácil reunirse.