Una tradición que se mantiene en el tiempo

CHANTADA

02 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

1 Como les contábamos ayer, la tradición de acudir a los cementerios el día de Todos los Santos para llevar flores a las tumbas de los seres queridos fallecidos sigue teniendo gran arraigo en todo el sur de la provincia. Este año, por la cercanía del fin de semana, la asistencia a los distintos camposantos de la zona fue más escalonada que en otras ocasiones y ayer, aunque la asistencia fue masiva, no hubo las aglomeraciones de costumbre. No hubo que esperar al día 1 para ver cómo un manto florido de crisantemos, boris -que en esta época del año florecen en muchas huertas de todo el sur lucense-, orquídeas, liliums, rosas y anturiones cubrían las lápidas de todos los cementerios. Da igual que fuese el de Monforte (1 y 2) que el de Quiroga (3); el de Escairón (4); el de Chantada (5) o cualquiera de los cementerios parroquiales. Hasta el más pequeño de estos últimos, ayer lucía con un colorido poco habitual para estos rincones.