Ciudadanos El músico Xavier Blanco ofreció en Escairón una exhibición de antiguas tradiciones musicales. En Chantada se realizó una iniciativa de repoblación forestal
27 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.El músico Xavier Blanco , natural y vecino del municipio pontevedrés de Moaña, no era muy conocido hasta ahora en el sur lucense aunque ya tiene a sus espaldas una larga carrera como intérprete e investigador, además de haber editado tres discos. Pero ahora ya se le conoce un poco más por aquí. Recientemente dio en el instituto de A Pinguela su primer concierto en Monforte. Y el pasado sábado hizo lo propio en Escairón, en los locales del Círculo Saviñao . No fue un simple concierto, sino toda una lección de etnografía y de tradición musical. Blanco es especialista en la recuperación de instrumentos que estaban prácticamente olvidados, como la gaita de cana y la zanfoña diatónica. Y también en lo que él llama instrumentos pobres, elaborados con materiales simples y cotidianos, pero de los que se obtienen sorprendentes sonidos: ramas, cañas, hojas de árbol, cestos, calderos, escobas, martillos... En su actuación demostró cómo los músicos populares de antaño sabían sacar partido de éstos y otros materiales. Además, hizo una exhibición de lo que se conoce como tocar completo, esto es, tocar la gaita y cantar al mismo tiempo, una práctica musical que también está bastante olvidada hoy en día. Toda una revelación para muchos de los que asistieron a su recital, quienes le exigieron varios bises. Y de la recuperación del arte tradicional pasamos a la recuperación de la naturaleza. Alumnos del instituto chantadino Lama das Quendas se desplazaron ayer a la parroquia de Mariz para ayudar un poco a que el medio natural gallego se recupere de los estragos sufridos con los incendios del pasado verano. Para ello, nada mejor que plantar árboles. La verdad es que la plantación no se hizo en ninguna zona quemada, pero estos árboles también servirán para reemplazar al menos una parte de los muchos que se perdieron en aquellos días nefastos. Por supuesto que se tardará mucho tiempo en restaurar todo lo que desapareció entonces, pero por alguna parte hay que empezar, ¿no? Es un ejemplo que sin duda nos conviene mucho seguir.